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[Análisis] Cannibal Cuisine para Nintendo Switch
PorSergio Salón  - 
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[Análisis] Cannibal Cuisine para Nintendo Switch

Desde Rocket Vulture quieren que desarrollemos nuestra faceta culinaria de una manera más primitiva y salvaje. Y es que con Cannibal Cuisine cocinaremos, sí, pero a turistas que nos visitan y de los que se pueden sacar buenos platos. ¿Será esta premisa lo suficientemente divertida? Vamos a comprobarlo.

Hoochooboo tiene hambre

En Cannibal Cuisine tenemos una Campaña con una historia sencilla: Hoochooboo, la criatura que habita nuestro territorio tiene hambre y necesita ser alimentado por carne humana para evitar que destroce todo cuanto encuentre a su paso.

Para ello, nos ponemos en la piel de un cavernícola que debe cocinar turistas para dar de comer a esta criatura. ¿Cómo lo haremos? Elegimos nuestro personaje, al que podemos personalizar con algunos sombreros, tonos de piel, arma y habilidad. En este último punto, debemos resaltar que según la habilidad que escojamos podremos pasar un nivel más fácilmente. Por ejemplo, si escogemos la habilidad de “Correr” podremos saltar ríos con mayor facilidad sin caer y perder la vida; con “Zapateo” podremos saltar para aturdir unos segundos a los turistas; con “Tótem” tendremos la posibilidad de recuperar vida en nuestra barra de salud y con “Aliento de Fuego” cocinaremos antes los suculentos platos.

Es muy importante tener en cuenta estas habilidades, ya que, a diferencia de otros títulos similares como Overcooked, aquí los turistas que debemos cocinar nos golpean para defenderse y quitarnos la vida.

El sistema de niveles es muy similar al de otros videojuegos de este estilo: debemos llegar a un mínimo de puntuación para pasarlos, contando con una valoración de una, dos o tres estrellas dependiendo la cantidad de puntos lograda. Conseguir una sola estrella nos vale para pasar al siguiente nivel aunque, eso sí, conseguir las tres estrellas en todos ellos, supone un verdadero desafío.

Carne con guarnición y en su punto

En Cannibal Cuisine debemos estar atentos a distintos factores que nos llevarán al éxito o al fracaso de nuestra misión.

En primer lugar, tenemos que fijarnos en los platos que se nos piden. Estos casi siempre serán una combinación de fruta y y carne, variando las piezas de ambos alimentos en cada petición. Es decir, si se nos pide filete de humano con una rodaja de naranja, no podremos llevar un cerebro con picante, ya que la criatura nos escupirá una bola de fuego y nos restará vida, además de puntos.

Por otro lado, estos alimentos deben colocarse cual pincho moruno sobre las hogueras del escenario y permanecer atentos hasta que su barra de cocinado llegue al color verde. Y cuidado con esto, porque si lo sacamos antes resultará crudo y seremos penalizados, y si lo dejamos demasiado, se convierte en cenizas y habremos perdido un tiempo muy valioso.

Los controles son sencillos, cada uno de los cuatro botones  principales tiene una función: habilidad especial, golpear, agarrar los alimentos y comerlos nosotros mismos para poder recuperar algo de vida. El movimiento por los escenarios no siempre es del todo fiable, pudiendo pegar algún que otro “patinazo” que nos jugará malas pasadas. Todos los textos e indicaciones vienen traducidos al español.

La presentación del plato

Si nos detenemos en el aspecto visual de Cannibal Cuisine podemos contemplar un juego de una estética desenfadada, cartoon en el que se puede apreciar un claro homenaje a Overcooked. El juego va fluido en todo momento, tanto para un jugador como en el multi. Los elementos son los justos y necesarios, ni los encontramos vacíos ni destacan por su detallismo. Se echa en falta algo más de variedad de escenarios.

En cuanto al sonido encontramos un nivel parecido, pues las escasas melodías y efectos encajan en lo que podría esperarse como lo justo para un juego de este tipo. Hablamos de tonos tribales y primitivos, que nos transportan al mundo que Cannibal Cuisine quiere representar,  sin contar con un gran abanico de melodías.

Fast Food Cannibal

El modo Campaña de Cannibal Cuisine se compone de un total de 24 pruebas, que se dividen en cuatro mundos o escenarios: Selva, Templo, Playa y Volcán. Estos mundos cuentan con cinco niveles al uso y un Desafió Especial cada uno. Lo cierto es que en una tarde podemos pasar todos estos niveles aunque, eso sí, como dijimos antes, conseguir las tres estrellas en todos los niveles nos va a llevar un buen tiempo, ya que Cannibal Cuisine no nos lanza una propuesta sencilla para este objetivo, nos lo pone difícil y ese reto es algo que se agradece.

Por otro lado, contamos con un multijugador formato Versus, donde podremos enfrentarnos hasta cuatro jugadores con el fin de conseguir la mejor puntuación. Y resulta divertido, porque en la misma pantalla podemos juntarnos cuatro amigos, pelear por cocinar a más turistas, molestar, empujar e incluso golpear a nuestros adversarios además de a los turistas. Este modo da para unas cuantas risas aunque, de nuevo, se echa en falta mayor variedad de escenarios, pues solo contamos con cuatro: uno de Selva, uno de Templo, uno de Playa y uno de Volcán. No hay opciones online.

Conclusión

Cannibal Cuisine es un juego de habilidad con un concepto de cocina salvaje que sabe divertir, pero al que le faltan opciones en casi todos sus aspectos. Completar sus 24 niveles resulta muy breve, aunque conseguir la puntuación perfecta en todos ellos puede resultar un verdadero reto. El multijugador es divertido, pero se echan en falta más escenarios y opciones que amplíen su diversión. Se trata de un título en el que se nota una clara inspiración en Overcooked pero con un toque más primitivo. Podéis encontrar Cannibal Cuisine en la eShop de Nintendo Switch por 12,99€ y necesitaréis un total de 923 MB en vuestra consola para su instalación.

[Análisis] Cannibal Cuisine para Nintendo Switch

Puntuación Nintenderos: Buen juego

6.2
  • Historia:
  • Jugabilidad:
  • Gráficos:
  • Sonido:
  • Duración:
  • Multijugador:
Destaca en:
  • Una propuesta salvaje y divertida.
  • Conseguir las tres estrellas en todos sus niveles no es fácil y se agradece.
  • Buenas risas en su multijugador.
Flojea en:
  • Se queda muy corto en contenido, sobre todo si no buscamos la puntuación perfecta en los 24 niveles del modo Campaña.
  • Se echa en falta una mayor variedad de escenarios para el multijugador.




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