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[Análisis] Little Dragons Café

[Análisis] Little Dragons Café

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PorSharky  - 
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Little Dragons Café, título desarrollado por Toybox Inc, es un juego único en su categoría, con una mezcla de aventura, RPG y simulación. Con una misión principal bastante clara, nos propondrán diferentes tareas para que poco a poco avancemos mediante la crianza de un pequeño dragón, recolectar, sacar adelante nuestra cafetería y, sobre todo, ayudar a nuestros clientes en sus historias personales.

Desembarcando en Nintendo Switch el 21 de septiembre de 2018, nos llega un título con los textos perfectamente traducidos al castellano y con una resolución de 720p en el modo portátil y 1080p en el modo televisor. Correrá a 30 fotogramas por segundos, fluidos y estables, la mayor parte del tiempo.

Historia

Nuestra historia comenzará una vez elijas a cuál de los dos hermanos mellizos vas a controlar: Ren, el chico; o Rin, la chica. Después de una pequeña presentación de la isla y sus zonas (con un increíble dragón rojo al final) nuestros protagonistas se despertarán y bajarán a la cafetería, donde su madre los espera.

Esta primera parte será nuestro pequeño tutorial e introducción a todo lo que podemos esperar del juego. Saldremos al mundo exterior y en nuestra pequeña península recolectaremos los ingredientes necesarios para preparar nuestra primera receta: huevos fritos. Al volver, aprenderemos a cocinar, que es tan fácil como elegir los ingredientes de la receta y prepararla mediante un minijuego musical, pulsando los botones cuando el ritmo nos lo marque. Cogeremos nuestro plato y lo serviremos al cliente, esperaremos su crítica y al terminar el comensal, recogeremos su plato y lo llevaremos al fregadero.

Después de esto, empezará la trama de verdad. Nuestra querida madre entrará en un profundo sueño de la que no podremos despertarla. En ese mismo momento, un abuelo muy misterioso aparece en escena, algo tarde, dicho sea de paso, el cual nos promete que, para despertar a nuestra madre, tendremos que criar un dragón.

A partir de este momento, empezaremos a conocer a diferentes personajes hasta tener nuestra plantilla de trabajadores que nos ayudarán en la cocina, repartiendo los platos y limpiando mientras nosotros estemos fuera explorando. Estos personajes, además de ofrecernos sus propias historias, nos ayudarán en las futuras que vendrán.

A medida que subamos la reputación de nuestra cafetería, aparecerán diferentes personajes con su propia historia, a los que tendremos que ayudar a superar sus inseguridades, sus miedos y sus problemas. Cada personaje es único, mientras vayamos conociéndolos nos llegarán a transmitir una gran cantidad de sentimientos de los cuales podremos acabar llorando o riendo a moco tendido y más, si no esperamos el desenlace que se nos viene encima. Por lo general, nos sentiremos identificados con muchos de los personajes que nos visitarán.

Aunque, una vez terminemos su historia y partan de nuevo, algunos volverán a la cafetería para contarnos cómo va su nueva vida, o simplemente volverán para comer todos los días porque les encanta el plato que les preparamos al final.

Esta es, sin duda alguna, una de las mayores satisfacciones de Little Dragons Café, sus historias. Lo que nos llega a trasmitir cada una de sus historias es algo que pocos juegos llegan a conseguir. Cuando ves la evolución de los personajes, y cómo algunas historias interactúan en el tiempo y el espacio cuando menos te lo esperas, la sensación que recibimos es inigualable.

Todo esto hace que nuestra cría de dragón crezca, a saltos, pero sin apenas darnos cuenta, hasta llegar a un punto final en la historia en el cual, entre lágrimas y más lágrimas, volveremos a nuestra historia principal con nuestro gran dragón. No vamos a destriparos el final de la historia, ni tampoco a adelantaros cómo son las historias que os vais a encontrar, pero son espectaculares en su gran mayoría.

Preparaos para el sinfín de sentimientos que os harán sentir todos los personajes que conozcáis a lo largo del tiempo en la magnífica cafetería de Little Dragons Café porque, alrededor de estos sentimientos e historias, serán el motor que dará vida a uno de los mejores títulos sociales lanzados en Nintendo Switch.

Jugabilidad

Este apartado es en el que más tiempo podemos invertir si así lo deseamos, pero es secundario si lo comparamos con la importancia de las historias, aunque esto no impide que exista una gran cantidad de contenido. Podemos dividir en dos partes claras este apartado:

  • Exploración, es la parte exterior a la cafetería. Al principio solo podremos explorar nuestra pequeña península. En ella tenemos dos zonas claves, la granja y la piscifactoría. Estas dos zonas irán creciendo con el tiempo que pase en el juego, y recogeremos frutas y peces que hayamos conseguido anteriormente en cantidades algo limitadas. También tendremos una pequeña zona, no muy bien delimitada, donde los ovipájaros pondrán un huevo todas las mañanas. Estos pájaros, sin embargo, no estarán para siempre en esta zona y volverán a la naturaleza, donde los capturamos en estado salvaje, pasados ciertos días.

A medida que nuestro dragón crezca o avancemos en la historia, podremos acceder a nuevas zonas en la isla. Algunas estarán cerradas por desprendimientos los cuales serán despejados con el tiempo. Otras podremos visitarlas tras mover unas piedras con nuestro dragón. Al resto, sencillamente accederemos cuando nuestro dragón pueda surcar los cielos, aunque sea unos instantes antes de que se canse.

La isla es grande, y tendremos diferentes zonas claramente distinguidas. En cada una de esas zonas podremos conseguir diferentes tipos de alimentos, ya sean vegetales, carne o peces. Aparte de diferenciar las zonas por sus colores, también cambiará la música ambiente. Además, la isla sufrirá cambios climáticos, los cuales no afectan visiblemente a la obtención de los alimentos, aunque la clientela sí que cambiará notablemente.

El último punto clave en la exploración, es la obtención de trozos de recetas, con los cuales, al formar 4 trozos, podremos, gracias al abuelete, conseguir la receta completa, y preparar esta misma posteriormente en la cocina.

  • En la cafetería, como hemos mencionado anteriormente, los pasos para atender y subir la reputación de nuestro negocio siguen unos patrones claros: tomar la comanda, coger la bandeja, servir al cliente, esperar y recoger el plato para llevarlo al fregadero.

Llegados a cierto punto, conoceremos a Luccola. Este orco, con un alto gusto en la moda, es el cocinero de nuestra cafetería. Pero para que prepare las recetas para los clientes, antes deberemos hacer una serie de pasos:

  1. Primero, conseguir los 4 trozos de la receta y llevárselos al abuelete para que la recomponga.
  2. Segundo, cocinar nuestro nuevo plato. Cuanta más calidad obtenga, más satisfechos se encontrarán los clientes. Cocinar consistirá en un minijuego musical, a medida que aparezcan las flechas en una dirección, deberemos de pulsar los botones correspondientes en el momento justo. Quedando más como una anécdota que como algo profundo o divertido como ocurre en Cooking Mama.
  3. Tercero, actualizar nuestra carta del menú principal.
  4. Cuarto, a partir de aquí los clientes podrán solicitar ese plato y Luccola podrá prepararlo.

Del resto de nuestra plantilla, tendremos por ejemplo a Ipanema, que se encargará de que Billy no haga el vago. El problema es que Ipanema pierde los papeles y se convierte en una máquina imparable de ira, mientras Billy toca la guitarra eléctrica a escondidas. Es nuestro cometido hablar con estos empleados para que dejen de distraerse y se pongan manos a la obra, aunque a veces con el tiempo vuelven a trabajar por ellos mismos.

La 1ª planta de la cafetería será nuestra casa y la de los empleados. Con el tiempo, ampliaremos nuestro pequeño edificio y podremos ofrecer un servicio de hospedaje para los clientes que necesiten un lugar donde sentirse seguros y descansar una temporada. Pero cuando nuestro pequeño dragón crezca, no vamos a querer dejarlo dormir a la intemperie, así que obtendremos una ampliación nueva con una habitación extragrande para nuestro dragón.

Existe, sin embargo, un defecto que afecta a cuando exploramos o cuidamos la cafetería: el sistema de colisión. Es demasiado grande en algunas zonas, esquinas o incluso personajes y objetos. Cuando estamos en la cafetería, al chocar con un cliente o algún trabajador, nos quedaremos parados o nos llevarán por delante sin contemplaciones y, explorando, al saltar en algunas zonas rápido, puede hacer que nos quedemos atascados en el aire un tiempo. Sin embargo, aún a riego de parecer que son excusas baratas, Little Dragons Café lo disfrutaremos más jugando tranquilos, sin prisas. Es en el momento que empecemos a querer correr y hacerlo todo rápido, como saltar una pendiente o de alguna manera coger un atajo, donde sufriremos una colisión espantosa. Aunque todo esto pasará más desapercibido cuando nuestro dragón empiece a volar.

Los tiempos de cargas son bastante largos, aunque solo existen dos, el primero de ellos al cargar la partida, y otro que se repetirá cada vez que entremos y salgamos de la cafetería. Una vez en el exterior ya no sufriremos más molestias en este sentido y lo mismo ocurre en el interior. Existirá alguna pequeña carga, cada vez que se vaya a cargar alguna conversación cinemática para avanzar en la historia, pero apenas influirá en la experiencia de juego.

Nuestra experiencia jugando ha sido genial, magnifica y relajada. Salvo en esos momentos donde querremos avanzar rápidamente. Si nos apetece perdernos en la isla durante días, no existe ninguna penalización. Solo podemos avanzar en nuestra reputación, nunca retroceder y, aunque nuestros empleados intentarán sacar adelante el negocio, sin nosotros solo conseguirán abrumarse y no atender a nadie correctamente. También podemos dedicarnos a avanzar en las historias rápidamente viendo el apartado de Historias en el menú pulsando el botón X. Además de un resumen de cada parte de cada historia, nos darán un pequeño consejo para saber qué hacer para ver la siguiente parte. Os recomendamos encarecidamente dejaros llevar por el juego, recolectar, servir en la cafetería, alimentar a nuestro dragón y poco a poco iremos avanzando en las distintas historias de nuestros queridos clientes. El juego nos da la posibilidad, mirando un libro en nuestra habitación, de ver todas las escenas que ya han ocurrido. Esto nos permite repetir algunas partes por si no hemos leído algo en concreto o por si se nos ha olvidado por donde íbamos si dejamos el juego un tiempo y luego volvemos.

Draco

Nuestro querido dragón, de nombre predefinido Draco, nacerá rápidamente. De nuestra primera comida, dependerá el color de nuestro dragón: Rojo, Azul o Verde. Por suerte, el color de nuestro dragón cambiará según la alimentación que le demos. Tenemos disponible toda una gama de colores, donde podremos conseguir un total de 20 tonalidades diferentes, como amarillo, morado e incluso blanco o negro.

A medida que Draco crezca irá ganando habilidades, como matar a los Zucchi, una clase de cerdo donde el rabo es un hueso lo cual le da forma de jamón aun estando vivo, o perderá habilidades como meterse en las cuevas para conseguir carne extra u otros alimentos.

El crecimiento, según la narrativa, dependerá de la cantidad de comida que le demos a Draco, pero solo en puntos clave de la aventura y, según el número de historias que avancemos, nuestro dragón crecerá, a base de evoluciones espontáneas, hasta convertirse en un enorme dragón alado escamoso como el que pudimos ver durante un segundo en el vídeo de introducción de nuestra aventura.

Nuestro dragón quiere mimos, cada vez que haga una acción, podremos acariciarlo. Si llevamos un tiempo sin atender a nuestro dragón, podrá enfadarse y gruñirnos a base de bien, pero pulsando el botón Y nuestro personaje abrazará tiernamente a nuestro escamoso amigo y volverá a ser feliz.

Desde luego, el momento más esperado para nosotros es el momento en el que nos convertimos en un jinete dragón al cabalgar con nuestro dragón sobre la isla. Aunque la primera vez, al ser aún un dragón joven, no durará demasiado tiempo subiendo altura, pero en el agua podrá mantenerse planeando el tiempo necesario hasta recargar energías o llegar a tierra firme.

Llegarás a cogerle cariño a este dragoncito. Verle crecer, darle amor y que te corresponda ayudándote en la recolección, así como cocinarle platos de comida para ayudarle a reponer energías, es lo mejor. Draco influirá en la recuperación de nuestros clientes de una manera u otra, y eso es muy significativo cuando el jugador, aun siendo digital, sabe que tiene un compañero que estará a su lado pase lo que pase.

Gráficos

El título presenta unos gráficos en 3D mezclando unas texturas muy definidas, con un estilo como si de un cuento europeo antiguo se tratara, con objetos en 2D muy bien implementados.

El escenario de la cafetería está lleno de detalles, los cuales incluso dentro de las historias, cobrarán importancia sin darnos cuenta. Todo estará decorado como si de nuestra propia casa se tratara. Por no olvidarnos del exterior, que se siente vivo y luce unas texturas magníficas, y en la cual no notaremos repetición. Notaremos un mar intenso, unas praderas verdes, e incluso niebla y unos efectos de luz que hacen envidiar a cualquiera cuando vemos pasar los haces de luz entre las ramas de los árboles a medida que el sol cruza de este a oeste.

Por desgracia, el juego sufre un alto contenido de popping, aunque no encontraremos nada de golpe delante de nuestras narices, sí que es verdad que veremos a cierta distancia cómo aparecen los árboles, los animales y los detalles que, sin embargo, son increíblemente detallados, por ejemplo, al acercarnos a un arbusto, un grupo de insectos saldrá volando, o los animales reaccionarán si nos ven, huyendo o atacando, dependiendo de su especie.

El volar, aun sin poder olvidar el popping de los objetos, el cual se vuelve más intenso cuanto más alto estemos volando, no impedirá que disfrutemos con nuestro dragón el tiempo que deseemos. Investigando cada rincón, subiendo por sitios donde incluso con alas nos parece imposibles de alcanzar. Gracias a los efectos de luces y la ambientación en la isla, la sensación que nos brindará es sublime, independientemente de la zona en la que te encuentres.

Como mencionamos anteriormente, el título corre a 720p/1080p en el modo portátil/televisión, y correrá a 30 fps estables en el modo portátil, sin embargo, en el modo televisor notaremos que algo no funciona correctamente. Aunque siguen en el mismo nivel de fotogramas por segundo, por alguna razón hay una pequeña pausa en la animación de movimiento que afecta a la cámara si en el ambiente hay muchos arbustos y obstáculos. Esto produce que, en las primeras horas de juego, sintamos una especie de mareo. Nos llegaremos a acostumbrar y pasará desapercibido cuando estemos a lomos del dragón, pero nuestra experiencia mejoró notablemente en el modo portátil o, al menos, no sentimos este efecto tan desagradable el cual está presente tanto en la versión de Nintendo Switch como en la competencia.

El apartado artístico nos enamorará, aun sin un alarde gráfico y con sus fallos, el presente título no puede medirse por su alta calidad en polígonos, pero disfrutaremos de cada vista que nos ofrezca el juego.

Sonido

En Little Dragons Café tendremos una banda sonora de ensueño. Nunca nos cansaremos de escuchar “The Twins”, una de las primeras canciones. Cuando estemos en la cafetería escucharemos “Welcome to the Café“, una música animada y rápida para dar vida a nuestros cuerpos para correr sin parar a atender a nuestros clientes. Todas y cada una de las 17 canciones que escucharemos están especialmente diseñadas para acompañarnos en todos los momentos clave, desde los más tristes, a los más alegres, pasando por los tensos a los de exploración.

Los efectos ambientales consiguen ponernos en situación en cada zona. Dependiendo de la hora del día, escucharemos pájaros o insectos, cascadas si están cerca o la brisa pasar alrededor nuestro. Incluso los gruñidos de Draco o los alaridos de alegría forman todo un conjunto armonioso de sonidos.

Conclusión

Little Dragons Café es un título muy recomendado para los que estén buscando un título que busque el sentimiento por encima de todo. Un juego donde podemos tomarnos con calma avanzar a través de historias, donde sentirnos reflejados en ellas y donde, además, podremos deleitarnos con una BSO que nos acompañará en cada momento, en cada lugar y en cada recuerdo. Llorareis y reiréis por partes iguales a medida que avancéis en este título completo y sin recortes de ningún tipo en forma de DLC.

Traducido al perfecto castellano, nos pasaremos horas y horas pegados a este título. Con una duración aproximada de 30 horas, las cuales podrán reducirse si nos ayudamos con los consejos si queremos ir rápido descubriendo las historias; o bien podremos ir más despacio, disfrutando de cada día en el juego, suceso a suceso. La rejugabilidad es prácticamente nula, a no ser que queramos repetir las historias paso a paso, no hay ningún aliciente de peso para volver a jugarlo.

Podéis adquirir este juego en la eShop de vuestra Nintendo Switch a un precio de 49,99€ con un peso de 679,48 MB, además de conseguir 250 Puntos de oro en My Nintendo.

[Análisis] Little Dragons Café

Puntuación Nintenderos: Muy recomendado

8.5
  • Historia:
  • Jugabilidad:
  • Gráficos:
  • Sonido:
  • Duración:
  • Multijugador:
Destaca en:
  • Las historias de los clientes.
  • Sentirnos reflejados en las tramas personales.
  • La banda sonora.
  • Draco: su crecimiento, poder cambiarle de color y volar.
  • Lloraremos y reiremos irremediablemente.
Flojea en:
  • El sistema de colisión.
  • El efecto mareo que produce en el modo Televisor las primeras horas.
  • El popping.
  • El tiempo de carga al salir a explorar.

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