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[Análisis] Culdcept Revolt
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[Análisis] Culdcept Revolt

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Han tenido que pasar 20 años para que la saga Culdcept atravesara la frontera nipona y llegara a nuestro país. Allá por el año 1997, Sega Saturn recibió la primera entrega de esta longeva y exitosa saga en territorio nipón. Norteamérica tuvo la gran fortuna de recibir la entrega de PS2, pero aquí no lo hemos podido catar hasta ahora, cuando por fin la saga Culdcept llega a España en una entrega apodada Revolt. ¿Queréis conocer el peculiar sistema de juego que se nos propone?

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Cepter que te quiero Cepter

Nuestro protagonista, al que podremos nombrar como deseemos y personalizar entre una limitada gama de opciones, se despierta repentinamente sin saber quién es y por qué ha aparecido ahí (como veis, una trama nada típica y nunca vista, ¿verdad?). Una joven le encuentra y decide acogerle entre los suyos, y le irá enseñando las bondades del Culdcept para ver si así logra recobrar su memoria. Junto a ella, conoceremos al grupo de los denominados Free Bats, un pequeño grupo de rebeldes que se esconden de las malvadas manos del llamado Gran Conde, que pretende eliminar a todos los Cepters del mundo, por el daño que pueden causarle. Así las cosas, iremos aprendiendo mediante un extenso tutorial los entresijos de este curioso juego y poco a poco descubriendo los secretos que guarda este mundo.

Lo cierto es que a nivel argumental y narrativo el juego cumple con todos, pero TODOS, los clichés que puede haber, por lo que no es precisamente este el punto fuerte del juego. Además, los personajes no son excesivamente profundos, limitándose a ser arquetipos bastante manidos.

Por ello, la verdadera chicha del juego está en su peculiar sistema jugable. ¿Vamos a ello?

¡Yo te invoco, Dragón Blanco de ojos azu…! Bueno, casi

Si tuviéramos que definir el curioso estilo jugable de Culdcept Revolt sin duda sería una mezcla entre el juego de cartas Magic, el Monopoly de toda la vida y el RPG por turnos.

Nos situamos en un tablero de juego, de diversos tamaños, estilos y formas. A medida que vamos tirando los dados y robando cartas del mazo, nuestro cometido será ir añadiendo nuestros monstruos en las diversas casillas que conforman el tablero. Así, iremos otorgándole valor a nuestras tierras, incrementando nuestras ganancias y nuestro poder mágico (es decir, el dinero del juego).

Si colocamos una criatura afín al color de la casilla (a saber: aire, fuego, agua y naturaleza), sus valores se verán incrementados, y si vamos encadenando diversos monstruos en casillas del mismo color, se creará una “cadena” que revalorizará todavía más nuestros terrenos.

También existen otro tipo de criaturas llamadas neutrales, que podremos colocar en cualquier casilla, aunque a cambio no obtendrán bonificaciones de ningún tipo (en principio, pero eso ya lo iréis descubriendo vosotros mismos).

Además de las cartas de “monstruo”, también contamos con “hechizos” y “objetos” en nuestro mazo. Podremos usar a razón de uno por turno (al igual que solo podremos invocar a un bicho por turno), para así desequilibrar el juego de nuestro oponente —debilitando a sus criaturas, minando su poder mágico, modificando sus tiradas…— o bien jugándolas a nuestro favor —añadiendo poder, mejorando nuestras criaturas, favoreciendo los dados…—.

Por si esto fuera poco, habremos de pasar, durante nuestro recorrido por el tablero, por una serie de portales de número variante dependiendo del tamaño de tablero. Al pasar por cada uno de ellos, nos darán un poco de “dinero” (poder mágico) para así poder seguir invocando criaturas o lanzando hechizos o usando objetos (ya que cada carta tiene un coste de uso). Además, cuando pasemos por todos los portales y obtengamos una vuelta completa, nos darán aún más poder mágico y además nuestros monstruos dejarán de estar “mareados” (cada vez que invocamos a un monstruo, durante todo ese turno no se podrá mejorar su terreno ni al propio monstruo, aunque como todo en Culdcept, hay excepciones).

Pero no se vayan, todavía hay más. ¿Qué ocurre cuando un rival cae en una casilla ocupada por uno de nuestros adorables bichos, o viceversa? Pues tenemos dos posibilidades: o bien entramos en combate para así poder ocupar (o defender) ese casilla con uno de nuestros propios monstruos; o bien no hacemos nada y pagamos el “peaje” que corresponde a ese terreno.

En caso de que decidamos entrar en combate, habremos de ser cautos; es posible que el rival se esté echando un farol y no tenga posibilidad alguna contra nosotros o también que guarde un as bajo la manga y nos arrebate un terreno, y un monstruo, que considerábamos importante, rebajando así nuestro valor total. En estos enfrentamientos, podremos jugar objetos o hechizos de la mano para intentar ser más agresivos o por el contrario defender al máximo un terreno que no queremos que nos roben.

Estos son los preceptos básicos de Culdcept, pero a lo largo del juego iréis encontrando diversos añadidos que otorgan mayor profundidad todavía al juego: casillas multicolor que se pueden trasformar pagando un coste, casillas que nos teleportan al azar a otro lado del tablero, casillas que nos obligan a seguir una dirección, casillas que nos regalan cartas mágicas al azar para usar durante esa partida, casillas que nos permiten comprar una serie de cartas para intentar cambiar el transcurso de la partida…

Como veis, el concepto propuesto por Culdcept Revolt es profundo, complejo y tremendamente táctico… con una salvedad.

Y es que, claro, como en todo este tipo de juegos de tablero, el azar de las tiradas de dados juega un papel a veces más relevante del que nos gustaría. Es posible que en ciertas partidas los dados jueguen enormemente en nuestra contra, dificultándonos la victoria; y también es posible que se ceben con el rival, aunque esto ocurre menos veces.

Quedáis advertidos, tendréis que repetir más de dos y tres veces algunos enfrentamientos. En ocasiones, porque el azar no está de vuestro lado, y otras veces porque la táctica a seguir no era del todo favorable y os obliga a replantear vuestra forma de afrontar el reto.

Gastando los dineros

Tras cada partida, ganemos o perdamos, y esto es algo que se agradece, el juego nos dará una serie de puntos (monedas), para poder gastar en sobres en la tienda y así poder modificar nuestros mazos o crear otros nuevos. A medida que progresamos en el modo Quest, se irán añadiendo nuevos tipos de sobres, más caros eso sí, con cartas de mayor rareza e incluso algunos temáticos para así poder elegir entre su enorme variedad.

El apartado gráfico del juego, sinceramente, no es digno de destacar. Modelados de personajes simples, escenarios escasos y repetitivos. Todo muy simplón, sin mayores alardes. Bien es cierto que en esta clase de juego el pilar central se sustenta en su jugabilidad, pero se agradecería que resultara más vistoso.

Eso sí, es digno de admiración el estupendo diseño que tienen todas las cartas, con ilustraciones de lo más chulas. A pesar de que en los combates no llegamos a ver a las criaturas ya que simplemente se reflejan las cartas, de modo estático, rompiéndose en caso de que perdamos. Podría haber dado más de sí, la verdad.

En cuanto a la parte sonora, pues cumple sin más. Las melodías no resultan molestas en ningún momento, pero tampoco especialmente brillantes ni destacables. Durante las partidas, sirven bien como acompañamiento, únicamente subiendo el tono y ritmo cuando la partida está alcanzando su clímax.

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¡Vuestro turno!

Con todo lo expuesto en este análisis, ya os podéis hacer una idea de la interesante y original propuesta que se plantea en Culdcept Revolt. A poco que os llame la atención su sistema de juego o si ya sois jugadores habituales de juegos de cartas como Magic, es altamente probable que acabéis picados con este juego.

Eso sí, tened en cuenta que todos los textos están en perfecto inglés, y no son escasos, ya que tanto los diálogos, como las explicaciones y los textos de las cartas requieren ciertos conocimientos del idioma para poder entender a la perfección todo lo que se nos cuenta.

Por otro lado, como ya he apuntado anteriormente, el azar juega un papel importante durante todo el juego, por lo que es recomendable armarse de paciencia. El juego además, presenta una dificultad considerable, por lo que perfectamente llegaréis a las 20 horas de juego. Si además os gusta construir mazos y probar nuevas estrategias, duplicad sin problema este tiempo.

Por si esto no fuera suficiente, el juego dispone de modos local y online para retar a otros Cepters y descubrir quien tiene mejor mazo, o más suerte.

Culdcept Revolt se encuentra ya disponible en la eShop de Nintendo 3DS a un precio de 39,99 € y requiere 3392 bloques para su descarga. También están a la venta una serie de contenidos descargables para ampliar la experiencia, pero que en ningún caso resulta imprescindibles para disfrutar del juego en su totalidad.

7.5

[Análisis] Culdcept Revolt

Puntuación Nintenderos: Recomendado

  • Historia:
  • Jugabilidad:
  • Gráficos:
  • Sonido:
  • Duración:
  • Multijugador:
Destaca en:
  • La combinación de géneros funciona muy bien; largas horas de juego y muy adictivas.
Flojea en:
  • Apartado gráfico justito; el azar juega a veces una importancia demasiado desequilibrante.

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