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[Artículo] Initia, nuestra isla en Animal Crossing: New Horizons
PorCarlos Alberto Y. S.  - 
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[Artículo] Initia, nuestra isla en Animal Crossing: New Horizons

Animal Crossing: New Horizons llegó a nuestras vidas el pasado 20 de marzo, y desde entonces, se ha convertido en todo un fenómeno de masas que ha permitido a millones de jugadores formar nuevas amistades y dar rienda suelta a su creatividad de todas las formas imaginables, suponiendo, más que un simple videojuego, toda una experiencia que ha unido a la comunidad en un propósito común: crear una isla de ensueño.

Por eso, en esta ocasión y tras un buen par de cientos de horas, venimos a compartir con orgullo la nuestra, Initia, cuyo nombre está inspirado, por supuesto, en aquella en la que se crió Link y donde comienza nuestra aventura en The Legend of Zelda: The Wind Waker. Así pues, ¡dejad que sea vuestro humilde guía en este singular tour paradisiaco!

Antes de comenzar, eso sí, quiero matizar algo, y es que cuando hablo de que Initia es nuestra isla, lo que quiero expresar es que no es tan solo mía, sino que también es la de mis amigos, ya que de por sí, todas y cada una de las zonas que veréis a continuación han nacido fruto de su consejo, su creatividad y su apoyo.

Porque el objetivo final de Animal Crossing: New Horizons, donde radica su espíritu, no solo es el de tener una isla bonita llena de vecinos fantásticos, sino el de poder disfrutarla junto a tus allegados, aquellos con los que compartes la experiencia de jugar día tras día. Así, esta isla va dedicada a Melissa, Alex, Carla, Paula, Felipe, Samuel, Alberto, Eva, Zero así como al resto de personas que han puesto alguna vez un pie en ella, ya sea para saludar, como para comerciar, hablar con algún vecino o tan solo para pasar el rato. Gracias a todos por ser parte de mi isla.

Como podréis ver, Initia se divide en una parte norte, mucho más rural, donde se encuentra un parque, la zona de acampada y un bosque lleno de pinos, frutas, así como alguna que otra sorpresa. Por otro lado, tenemos la parte sur, donde se encuentran tanto las casas de nuestros vecinos, además de los diversos comercios. De tal modo, todo ello está conectado por una pequeña plaza en el centro de la isla que sirve como centro neurálgico de la misma, ya que en ella se llevan a cabo los distintos eventos que se realizan en ella, como conciertos, picnics, el juego de las sillas…

Sin embargo, comencemos por el principio, y qué mejor sitio del que empezar a hablar que… ¡La zona de acampada! Y es que, ¿no os parece un lugar sumamente agradable para que los nuevos inquilinos de la isla se lleven una buena primera impresión? Rodeado de pinos, arbustos, y con un pequeño lago donde pescar, aquí podremos llamar a nuestros vecinos favoritos haciendo uso de las tarjetas amiibo de las que dispongamos. Además, en ciertos días, incluso vendrán nuevos visitantes aleatorios, así que quién sabe… ¡Puede que la suerte nos sonría y demos a parar con nuestro nuevo mejor amigo! De hecho, en la foto de arriba todo parece indicar que tenemos visita… Um, ¿quién será? ¡Lo dejamos a vuestra imaginación!

Luego, el siguiente paso lógico es hablaros del parque, un espacio recreativo que se encuentra en el mismo centro de la isla, ocupando su nivel superior. Allí podemos encontrar la fuente, uno de los elementos más importantes de toda isla que se precie, además de… ¡Un momento! ¡¿Eso de ahí es un combate en vivo y en directo entre un robot de combate y un monstruo?! Ciertamente… ¡Vaya lugar han elegido para ponerse a pelear!

Siguiendo por la derecha, nos encontramos con un camino de pinos que esconde algún que otro secreto en sus recovecos (¿alguien más ha visto un kolog por ahí?…), y es que si lo seguimos, ¡nos llevará hasta un frondoso bosque lleno de todos los tipos de fruta que podemos encontrar en el juego!

Sin lugar a dudas, si queremos hartarnos a comer para llevar a cabo algún que otro proyecto que requiera de esfuerzo adicional, este es el sitio ideal para reponer fuerzas y enfrentarnos a cualquier reto más preparados que nunca. Al fin y al cabo, ¡uno no puede trabajar bien con el estómago vacío!

Así, ha llegado el momento de hablar de la plaza, pieza central de la isla que conecta sus diversas áreas y, como os mencionamos antes, lugar donde llevamos a cabo toda clase de eventos. Por ejemplo, durante la época de los cerezos pudimos disfrutar de un pícnic la mar de cuco, ¡y esta semana celebramos un concierto multitudinario con todo tipo de instrumentos! La verdad es que no se puede decir que le llegue a la suela de los zapatos a Totakeke en lo que se refiere al ámbito musical, pero oye… ¡Al menos la intención estuvo ahí!

«¡Pero mira qué conjunto más bonito tienen las Hermanas Manitas hoy!». Sí, eso es lo que pienso todos los días cada vez que visito la zona comercial y me dispongo a gastar un buen puñado de bayas, y es que con la oferta que tienen Pili y Mili cada vez que ojeo su inventario, ¡como para resistirse! Por cierto, tampoco es moco de pavo lo de Tendo y Nendo, y es que con la cantidad de artículos que tienen, ¡es que no dan las bayas! Menos mal que Juliana siempre está dispuesta a vendernos los nabos a buen precio cada domingo, que sino…

Por supuesto, las islas tienen multitud de otras atracciones, y es que sí, no está nada mal intentar descifrar la autenticidad de lo que nos vende Ladino en su barco clandestino, o pasar tiempo en el museo con el bueno de Sócrates y sus colecciones de todo tipo… Sin embargo, para mí la mejor actividad de todas llega los sábados, ¡y es que esos días estaremos de suerte ya que un concierto de Totakeke nos esperará ipso facto!

Además, ahondando en la zona residencial, he de confesar que he desarrollado una especie de obsesión, ya que…  ¡no puedo dejar de visitar a mis vecinos! Y es que quién sabe, puede que cuando menos me lo espere, me sorprendan con alguna que otra receta improvisada o un chascarrillo que me haga soltar una buena carcajada. Ay, ¡qué majetes que son todos!

Por último, quedan por enseñar los que bien podrían ser los lugares más especiales dentro de la isla: las playas. Con una estética muy cuidada aprovechándonos de diversos muebles así como de la función de compartir y utilizar diseños de otros jugadores, tenemos como resultado lugares de ocio a los que tanto los insulanos como los vecinos pueden ir a relajarse después de días llenos de tareas. ¡Es toda una experiencia!

¡Y dicho esto ha sido todo por nuestra parte! A pesar de todo lo que llevamos jugando, lo cierto es que todavía tenemos muchas ideas por realizar, y no dudamos de que éstas vayan sumando en número conforme el juego vaya recibiendo más y más actualizaciones gratuitas de forma periódica. Porque Animal Crossing: New Horizons es un juego cuyo límite reside únicamente en nuestra creatividad, y por eso, siempre estará más vivo que nunca.

¡Nos vemos pronto por Initia, Nintenderos!

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