Después de más de cien horas de juego, al fin hemos completado Fire Emblem: Fortune’s Weave y, tras haberlo hecho, nos ha quedado claro que no solo es un sucesor espiritual a la altura del fenómeno que fue Three Houses, si no que es un juego que bebe de lo mejor de Fire Emblem para contar su historia más ambiciosa hasta la fecha con una jugabilidad refinada y múltiples mejoras de calidad de vida de las que os contaremos más a continuación.
Una historia de destinos y causalidades

Como bien sabréis a estas alturas, en Fire Emblem: Fortune’s Weave nos pondremos en la piel de un avatar personalizable auspiciado por la diosa Sothis (sí, la de Three Houses) cuya misión será la de salvar al mundo de la calamidad que se ha cernido sobre ella. Para eso, deberá viajar al pasado gracias a la ayuda de la diosa Fortuna y alterar el destino de cuatro héroes a los que encarnaremos en sus sendas, viviendo sus historias y salvándolos para que puedan luchar con nosotros en combate.
Ahí es donde pasaremos la mayor parte del juego: encarnando a esos cuatro personajes, cuyas historias se cruzan en los Juegos Heróicos, un torneo donde se dice que se le concede al ganador el deseo que anhela su corazón. Con esa premisa, nos pondremos en la piel de:
- Cai: el protagonista juvenil más «clásico» de lo que podemos esperar de un juego de Fire Emblem. Su motivo para participar en el torneo es la sentencia a muerte de su padre, la cual solo será absuelta si el muchacho consigue ganar y hacer realidad su deseo.
- Dietrich: un misterioso caballero proveniente de Fódlan (en otras palabras, café para cafeteros) que solo piensa en luchar contra todo aquel que sea más fuerte que él. En su llegada al continente es atacado por una bestia marina gigantesca, y jura vengarse de ella, dando comienzo a la que ha sido sin duda nuestra ruta favorita de las cuatro.
- Theodora: la matriarca del reino de Saramis, podría decirse que Theodora es la figura sobre la que se cierne el mayor conflicto del juego: su diosa y su gente es vista por encima del hombro por el resto de habitantes de Dagda, y ella se toma a pecho cambiar eso de una vez por todas.
- Leda: desde su anuncio, se ha hablado mucho de que esta entrega bebe mucho de influencia española, y en la ruta de Leda es donde esto se hace más evidente. Un buen día, su padre es asesinado, y ella parte en busca de venganza hasta el torneo para encontrar a su asesino.

Podremos alternar entre las cuatro rutas cuando queramos, teniendo además la opción de revivir capítulos pasados desde la sala de los obeliscos (el hub central del juego). De esa forma, podemos completar una ruta y luego pasar a la siguiente, o ir alternando entre las cuatro capítulo a capítulo. Eso va a gusto de cada jugador.
Como ya ocurría en otros juegos de la etapa moderna de la serie, como Fire Emblem Fates o Fire Emblem: Three Houses, en cada una de estas rutas alteraremos los acontecimientos de nuestros protagonistas, generando de esa forma que no sean congruentes entre sí. Sin embargo, a diferencia de los juegos mencionados, en este las cuatro sendas convergen en una sola, en la que los héroes supervivientes podrán ayudar a nuestro protagonista a vencer al jefe final.

Ojo a este dato: Como ya ocurría en Breath of the Wild y Tears of the Kingdom, lo cierto es que podremos enfrentarnos al difícil tramo final de la aventura desde el mismo principio del juego. Sin embargo, lo haremos en solitario y obviamente lo más seguro es que nos den una buena paliza.
Por ese motivo, completar las sendas de los cuatro héroes y reclutar a sus unidades en nuestro equipo (algo así como tener los poderes de los Guardianes en los últimos juegos de Zelda, guardando ciertas distancias) será muy importante para descubrir el verdadero desenlace.
Fanservice para aquellos que saben mirar

Fire Emblem: Fortune’s Weave no solo hereda el tono más serio y adulto de Three Houses, si no que comparte también universo con él. Como ya ocurrió en la franquicia con la saga de Tellius (la relación entre Radiant Dawn y Path of Radiance), el juego sirve como secuela de Three Houses, compartiendo ciertos personajes como la diosa Sothis y desvelándonos ciertas conexiones entre ambos juegos para los más fans.
Por supuesto, esto no quiere decir que sea obligatorio haber jugado a Three Houses para disfrutar plenamente de este juego. No obstante, si hemos jugado a la aventura de Byleth (y a otros títulos de la saga, dicho sea de paso) disfrutaremos de muchas referencias y nos daremos cuenta de ciertos patrones que continúan en la saga, como los dragones, los viajes en el tiempo o la aparición de una encarnación de la simpática Anna.
Una jugabilidad clásica con novedades jugosas

La jugabilidad de Fire Emblem: Fortune’s Weave no reinventa la rueda en la serie: seguimos disfrutando de combates por turnos con el clásico triángulo de armas, aunque con ciertas novedades que nos han llamado la atención. Empezando, claro está, por las clases: por primera vez en la serie, el juego incorpora pistolas, aunque son más bien de temática cyberpunk. Además, se añade la habilidad de usar el poder de los dioses (las figuras de más alta importancia del Imperio dagdano), la cual nos servirá como as en la manga para realizar acciones tan rotas como viajar turnos atrás en el tiempo por si la liamos, evitando que tengamos que reiniciar toda la partida.
Por otro lado, y como ocurre en otros títulos de la serie, en nuestro tiempo libre (lo que ocurre entre las batallas de la historia principal) podremos realizar distintas actividades que nos servirán para reclutar nuevas unidades, mejorar nuestro equipo o, atención, subir la afinidad entre nuestras unidades (el clásico minijuego del té de Three Houses aquí ha sido sustituido por otro bastante bizarro en el que los personajes interactúan con nosotros desde la perspectiva de un pájaro al que alimentan, y no, no estoy de broma).

Aquí quiero resaltar la capacidad de «irnos de viaje» por todo el continente, descubriendo tiendas y parajes nuevos, como las mazmorras, las cuales podremos explorar libremente en busca de tesoros y enemigos de forma similar a Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia. Aquí, cada uno de los cuatro héroes contará con una habilidad especial que cambiará algo la jugabilidad entre rutas en estos escenarios.
Importante mencionar que en las mazmorras, en lugar de combates tácticos, podremos llevar a cabo enfrentamientos por turnos en tiempo real parecidos a los de Pokémon, algo bastante novedoso en la serie y que, para aquellos a los que no les convenza, se pueden saltar con pulsar un botón.
El mejor apartado audiovisual de Fire Emblem

Fire Emblem Engage era hasta ahora el pináculo visual de la serie, al tratarse de un juego muy colorido que celebraba la historia de la franquicia. No obstante, como es natural gracias al paso a Nintendo Switch 2, Fire Emblem: Fortune’s Weave le ha tomado la delantera, con una calidad visual increíble que resalta sobre todo en las numerosas cinemáticas del juego.
El título, además, cuenta con doblaje al inglés y al japonés, que si bien es de mucha calidad, nos hace sentir que supone una oportunidad perdida de volver a traer doblaje al castellano como ya pasó en el título de Nintendo Wii. Creemos que la franquicia de Fire Emblem ha alcanzado un nivel de popularidad en el que ya merece un trato así, sobre todo tratándose de un juego tan mimado en todos sus apartados.
En cuanto a sus aspectos técnicos, el juego apenas cuenta con pantallas de carga y corre sin ningún tipo de ralentización. Además, una cosa que nos ha gustado es que incorpora por primera vez en la serie controles para el modo ratón en las batallas, lo que se traduce a sentir más que nunca que estamos jugando a una «partida de ajedrez» moviendo a las unidades de forma bastante más intuitiva. Cuesta acostumbrarse, pero cuando le pillas el punto es genial.
Un Fire Emblem imprescindible para cualquier fan

Tal vez, lo que más me ha gustado de Fire Emblem: Fortune’s Weave es que es un juego que sabe beber de lo mejor de toda su historia. No solo he visto muchos homenajes a Three Houses (algo evidente al tratarse del mismo universo), si no como he comentado en el análisis, he visto chispas de genialidad de Awakening, Fates, o incluso títulos clásicos como la saga de Tellius o Gaiden (Shadows of Valentia). Todo para acabar creando lo que para mí es el Fire Emblem definitivo. Una joya en la que depositar decenas de horas y que te encantará si eres fan, ya sea de la serie como de los juegos de estrategia en general.
Con todo dicho, Fire Emblem: Fortune’s Weave se consolida como un sucesor espiritual a la altura de Three Houses, combinando una historia ambiciosa, cuatro rutas entrelazadas con sabores muy distintos y una jugabilidad táctica que evoluciona sin perder la esencia de la saga. Sus nuevas mecánicas, las mejoras de calidad de vida y la posibilidad de explorar mazmorras y descubrir el continente aportan frescura a la experiencia.

Todo ello se complementa con un apartado audiovisual sobresaliente en Nintendo Switch 2, unas cinemáticas espectaculares y un rendimiento prácticamente impecable.
En definitiva, Fire Emblem: Fortune’s Weave es una entrega imprescindible para los aficionados a la estrategia y a la saga, capaz de reunir lo mejor de sus diferentes épocas para ofrecer una experiencia profunda, emocionante y repleta de contenido, en la que merece la pena invertir decenas de horas.
Fire Emblem: Fortune’s Weave llega en exclusiva a Nintendo Switch 2 este 17 de septiembre, ¡no te lo pierdas!
