Llega una aventura de terror y supervivencia retro creada por Andrés Borghi junto con Saibot Studios y editada por New Blood Interactive. La mezcla del 2D y el cine que nos lleva a preguntarnos, ¿qué es lo peor que podría pasar si mezclamos artes oscuras y no superar una ruptura? Pillad un poco Aqua Vitae, que empezamos.
Historia
Nos ponemos en la piel de Julia, una joven que sufre de unas terribles pesadillas en las que su exnovio es grotescamente asesinado por un monstruo imposible. Preocupada, decide volver al antiguo apartamento que compartía con él para comprobar que realmente todo va bien. Pero no es así, esos sueños tienen algún tipo de vínculo con la realidad. Al llegar a su antiguo apartamento que compartía con su pareja, Iván, este no está. Cuando una representación de sus sueños se le presenta a Julia en una escena de video real magistralmente rodada y caracterizada, se da cuenta de que algo no va como debería ir. Entidades oscuras, recuerdos fragmentados y traumas se manifiestan en una aventura de algo menos de siete horitas donde iremos descubriendo a los misteriosos personajes y los distintos finales disponibles.
Jugabilidad y Mecánicas
Estamos ante un survival clásico con la esencia de los grandes de la época. Y eso lo transmiten a la perfección, tanto para lo bueno, como para lo malo. El control a veces juega un poco en nuestra contra con algunos elementos del escenario, pero nada que te saque realmente de la experiencia (Aunque eso de no poder remapear los botones y estar invertidos el aceptar/cancelar para una consola de Nintendo, es lo que produce un esguince cerebral). El combate es tosco, pero es una decisión deliberada para hacernos sentir vulnerables. Los puzles son ingeniosos y como era de esperar, beben de aquellos point and click que tan grato recuerdo guardamos algunos viejos.
Gráficos, sonido y rendimiento
Gráficamente hablamos de, literalmente, dos extremos. Por un lado, tenemos el pixel gordo y diseño vintage que encaja perfecto en la híbrida de Nintendo. Por el otro, las cinemáticas son grabaciones de actores reales con un mimo impresionante. Los efectos prácticos son de una altísima calidad, al igual que el etalonaje y la dirección de fotografía. Y lo que a priori no tendría por qué encajar, aquí lo hace de una manera impecable, siendo casi al final, uno de sus mejores atractivos.
El apartado sonoro también es uno de sus puntos fuertes, tanto en el apartado jugable como en el de las cinemáticas. Ambas nos transportan a esa atmósfera agobiante que nos deja en tensión constante. Obviamente, dada la dirección artística, el rendimiento es impoluto.
Conclusiones
Tenebris Somnia es una propuesta tan única como fascinante. Aunque su control arrastra asperezas de la vieja escuela que pueden exigir paciencia, su arriesgada combinación de pixel art retro, vídeos de acción real de altísima calidad y una atmósfera agobiante logran cautivar de principio a fin. Una experiencia ideal para quienes buscan un survival horror con sabor a antaño, puzles ingeniosos y una identidad visual única.
