El mayor error de Nintendo: la historia de cómo ayudó a crear la PlayStation
Nintendo 64 Retro Super Nintendo

El mayor error de Nintendo: la historia de cómo ayudó a crear la PlayStation

La historia de la mítica Nintendo PlayStation

La historia de Nintendo está marcada por la presencia de sus consolas rivales. A lo largo de los años, la Gran N siempre ha tenido grandes competidores que han luchado con tecnología igual o superior a la suya… Y con catálogos de títulos que poco han tenido que envidiar al de la compañía japonesa. Sin embargo, pocas veces se ha dado el caso en el que Nintendo haya perdido.

Con Sega la batalla fue dura, pero la compañía del erizo azul acabó rindiéndose en el desarrollo de consolas. Pero con Sony… La cosa fue muy distinta. Quizá algunos no lo supierais, pero Nintendo fue clave en el desarrollo de su mayor competidora: PlayStation.

Vale, sé lo que algunos estaréis pensando: ¿Pero cómo puede ser esto posible, si Nintendo y Sony son como el perro y el gato? Por mucho que os cueste creerlo, hubo una época en la que ambas compañías parecían muy unidas. Pero como ocurre con todo lo bueno, esto en algún momento tenía que acabar.

Y curiosamente, acabó con el desarrollo de la mayor competencia que ha tenido Nintendo hasta el momento. En este artículo vamos a repasar los motivos que llevaron a esto, y por qué se considera que este fue el mayor error de Nintendo. Así que, sin más dilación… ¡Dentro artículo!

 

Érase una vez, en los 90s…

Durante la década de los 90s, la guerra estaba desatada entre Nintendo y Sega. Conocida como la Guerra de las Consolas, en esta había un asunto clave: cuantos bits podía representar cada consola. A más bits, más interés por parte del público obtenía la compañía. Y esto, queramos o no, dotaba a la compañía de una superioridad enorme. A pesar de que Nintendo había optado por aprovechar al máximo la potencia neta de sus consolas, Sega no pensaba así. La compañía del erizo optó por desarrollar múltiples accesorios con los que dar pie a una mayor potencia en sus consolas. A pesar del polémico fracaso de algunos de sus accesorios, esto llamó la atención de Nintendo.

La gran N estaba cada vez más interesada en dar el salto tecnológico y superar los avances realizados por la competencia. Fue por esos motivos que la compañía centró su atención en un viejo contrato que habían firmado con Sony. Esta compañía, centrada en la fabricación de televisores y reproductores, había firmado con Nintendo para la creación de un nuevo aparato. Con este, las consolas de la compañía del fontanero italiano podrían reproducir CD-Rom, algo novedoso para la época. Nintendo volvía a estar interesada en esto, pero Sony no estaba cumpliendo con los plazos estipulados.

Una doble traición

Para 1991, Sony por fin dio con la tecla al crear un prototipo que, si bien se alejaba de lo que en un principio buscaba Nintendo, sí que era novedoso. Este fue conocido como Nintendo PlayStation, y era una consola algo más potente que la Super Nintendo compatible con sus cartuchos. Esta consola iba más allá de lo visto hasta el momento en Nintendo, haciendo uso de la tecnología CD, que permitía mas almacenamiento. Sin embargo, Nintendo no estuvo conforme con este prototipo: la consola pasaba a ser de Sony, quienes podían aprovecharse del catálogo de Nintendo al mismo tiempo que creaban sus propios juegos.

Si la consola salía adelante, Nintendo perdería muchos ingresos al compartirlos con Sony. Quizá la solución más sensata habría sido modificar el contrato y generar un nuevo acuerdo, pero Nintendo no se lo pensó: el contrato se cancelaba. Y para añadir más leña al fuego, la gran N realizó uno de los peores movimientos de su historia. Así, Nintendo acudía a Phillips, rival de Sony, para generar un contrato de exclusividad… Sin avisar a la propia Sony. Esta traición hizo que, más que desechar el prototipo de PlayStation, se siguiera trabajando en él para dar forma a una consola superior a Nintendo. Nacía así PlayStation, la mayor rival de la historia de Nintendo.

 

El resto, como podéis imaginar, es historia. Mientras que Sony atrajo a muchos desarrolladores por el uso de CDs, Nintendo fracasó estrepitosamente en su acuerdo con Phillips. Esta compañía creó la CDi, una consola pésima que era incapaz de presentar un juego decente. De cuatro títulos realizados en colaboración con Nintendo, ninguno alcanzó las cotas de calidad mínimas. Así, la Gran N no solo veía como su acuerdo daba pie a los juegos peor clasificados de su historia, si no también a la creación de su mayor rival.

¡Y hasta aquí el artículo de hoy! Decidnos, ¿Os habría gustado ver una consola de Sony y Nintendo? ¡Os estaremos leyendo!