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[Análisis] Xenoblade Chronicles: Definitive Edition para Nintendo Switch
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[Análisis] Xenoblade Chronicles: Definitive Edition para Nintendo Switch

El futuro ya está aquí. Si hay un género dentro de la industria del videojuego que ha experimentado un rico crecimiento en cuanto a variedad y popularidad en los últimos años, sin lugar a dudas es el de los juegos de rol, y dentro de ellos, hay una pieza clave que ayudó a definir muchos de sus pilares desde su lanzamiento hace ya una década: por supuesto, no hablamos de otro juego que de Xenoblade Chronicles.

Siendo lanzado primero en Japón y posteriormente en Occidente gracias a la arriesgada apuesta de Nintendo of Europe de localizar para nuestro mercado el afamado juego de rol para Wii, el título acabó llegando también a territorio americano gracias en gran parte al esfuerzo de numerosos fans que lucharon día sí y día también para lograr llamar la atención de la compañía hacia un título que, debido a su gran extensión y complejidad, resultaba ser todo un reto para la época debido a la incertidumbre acerca del número de copias que podría llegar a vender.

Sin embargo, todo salió bien, y los jugadores de todo el mundo pudieron quedarse prendados con la legendaria historia de Shulk y sus amigos, ya sea por medio de las escasas copias que fueron distribuidas para Wii como por la versión digital lanzada en Wii U o la mejorada revisión portátil exclusiva para New Nintendo 3DS. Así, como siempre ocurre con todas las cosas buenas, el boca a boca hizo el resto.

Y es que ahora, en un contexto diferente donde tenemos un mercado mucho más amplio para los títulos de rol y con la franquicia gozando de una gran popularidad debido a su exitosa secuela y a la incorporación de Shulk a la franquicia de Super Smash Bros., ¿qué mejor momento que este para volver a visitar la historia que lo empezó todo?

Así es, tras compartir con vosotros nuestras impresiones del juego hace unos días, por fin podemos presentaros nuestro análisis de Xenoblade Chronicles: Definitive Edition, el espléndido renacer para Nintendo Switch del título que consagró a Tetsuya Takahashi como uno de los creativos más importantes de la industria y a su estudio de desarrollo, Monolith Soft, como uno de los equipos de referencia en lo que a juegos de rol respecta.

Sin duda, tratándose de un título tan grande tenemos mucho de lo que hablar y que ahora por fin podemos compartir con vosotros, como por ejemplo, ¿por qué debería de llamarnos la atención lo que ofrece el título? ¿Qué es lo que cambia exactamente con respecto a la entrega original? ¿Y qué tal está Futuros Conectados? … Todavía hay muchas incógnitas por resolver, por lo que, ¿nos acompañáis por este recorrido a través de lo que puede ofrecer esta revisión de un clásico consagrado? No os vamos a engañar, esto va a ir para largo… Así que si algo de lo que os hemos formulado ha conseguido captar vuestra atención, no lo dudéis mas: agarrad la sagrada Monado y preparaos para la lucha, ¡porque vamos a por todas!

El poder de una narrativa excelsa y profunda

Como en todo buen análisis, lo conveniente siempre es empezar con la trama, y es que precisamente ese es uno de los puntos más fuertes de Xenoblade Chronicles: Definitive Edition y la razón principal de que la entrega original fuese tan aclamada por crítica y público en su día. En concreto, el título comienza poniéndonos en contexto contándonos la legendaria historia de Bionis y Mekonis, dos titanes que estuvieron enzarzados en una incansable lucha que un día tocó fin, dejando sus cuerpos inertes y generando vida en sus superficies.

Así, una vez su ardua batalla había dado término, en Bionis comenzaron a habitar seres orgánicos de distintas especies, como los éntidas, los nopón o los humas, mientras que en Mekonis tuvieron su origen los mekon, misteriosos seres mecánicos de los que los habitantes de Bionis saben entre poco y nada. De tal forma, en medio de todo esto, en este universo existe la Monado, una sagrada espada que pocos saben blandir correctamente y que permite a su legítimo portador tener la capacidad de predecir el futuro.

Con todos estos elementos en mente, nuestra historia comenzará con Shulk, un joven huma que investiga las capacidades de la legendaria Monado y  pasa sus días viviendo en relativa paz junto a sus amigos Reyn, Fiora y el curtido Dunban en la Colonia 9, su hogar. Sin embargo, un día algo inesperado ocurre, y un abrupto ataque por parte de los mekon genera una situación que obliga a Shulk y a su grupo a emprender una enorme y legendaria aventura donde unirán fuerzas con distintos personajes, recorriendo a su vez gigantescos mapas pero siempre con un mismo objetivo en mente: acabar con los malvados mekon y llegar a descubrir por qué se la tienen jurada a los habitantes de Bionis.

De ese modo, si bien la trama arranca como una clásica historia de venganza con unos antagonistas claros y bien definidos, en el transcurso de la aventura principal (que puede extenderse desde las 60 horas hasta las 150 en dependencia de la cantidad de misiones secundarias que realicemos o lo mucho que exploremos los vastos territorios del título) la historia se irá desarrollando cada vez más, ampliando sus miras y haciendo que, lo que había comenzado como una narrativa simple pero concisa, se convierta en toda una magnum opus que habla de temas con fuertes tintes filosóficos como son la identidad, el amor, la amistad, la pérdida, nuestros orígenes o lo que nos motiva a seguir adelante, todo ello sin olvidarse de giros de guion de lo más bien pensados, momentos de auténtico infarto con acción a raudales y una buena química entre unos personajes con unas personalidades tan bien desarrolladas que te importa lo que les pueda ocurrir, empatizando siempre con sus ideales y sentimientos.

En definitiva, si lo que buscáis es una buena narrativa propia del género y todavía no habéis probado lo que propone este título, no podemos hacer más que recomendaros darle una oportunidad. Os aseguramos que os dejará marcados. Por otro lado, de igual forma, si venís de Xenoblade Chronicles 2, cosas que suceden en la trama adquirirán nuevas dimensiones de cara a vuestra experiencia, y es que aunque la historia de esta entrega se haya conservado al milímetro sin ningún cambio significativo (más allá del colgante de cierto personaje, por ejemplo…), sigue teniendo el mismo impacto que antaño, habiendo conservado el significado de los temas que trata de una forma muy bien gestada incluso en un contexto contemporáneo en el que vivimos. Una joya atemporal.

Explorando un mundo rico y gigantesco

Si algo ha definido siempre a la jugabilidad de Xenoblade Chronicles es la posibilidad de explorar mundos gigantescos y realmente hermosos (además de contar con un ciclo de día y noche que podemos modificar y que permite que luzcan de distintas formas) en el que moran todo tipo de enemigos que pueden llegar a variar enormemente en nivel unos con respecto de otros, lo que hace que nunca podamos confiarnos y siempre tengamos que estar atentos a nuestro entorno, ya sea completando misiones secundarias (las cuales consistirán en su mayoría en recopilar materiales, lo cual puede resultar algo repetitivo pero es totalmente opcional) o explorando hasta el último rincón a la vez que nos enzarzamos en frenéticas batallas que combinan a la perfección el combate a tiempo real con la estrategia por turnos.

En concreto, el sistema de combate de Xenoblade Chronicles: Definitive Edition sigue siendo en su núcleo el mismo que el de la entrega original: como era habitual, podremos controlar a cualquier personaje de nuestro grupo  (el cual podrá consistir de tres miembros a la vez luchando en simultáneo), cada uno con sus propias artes (habilidades que podremos elegir y subir de nivel) que usaremos para trazar una estrategia en el campo de batalla.

Del tal modo, durante los enfrentamientos podremos movernos libremente, ejecutando ataques básicos de forma automática cuando estemos cerca de nuestros enemigos que, junto a las artes previamente mencionadas, conseguirán llenar nuestra barra de grupo, la cual nos facilitará resucitar a un aliado caído o, en caso de llenarse, llevar a cabo un poderoso ataque en cadena que hará que ejecutemos un buen número de artes de golpe (que incrementará según el grado de afinidad de los miembros de nuestro grupo) para pillar a nuestros rivales por sorpresa y hacer que muerdan el polvo de lo lindo.

Así, también cabe resaltar una de las mecánicas estrella del sistema del juego a lo largo de la aventura: la habilidad de predecir el futuro, que consiste básicamente en recibir visiones de posibles movimientos críticos de nuestros enemigos hacia nuestro grupo y poder tomar acciones para cambiar el destino evitando dichos incidentes, facilitando así que nos alcemos con la victoria sanos y salvos. Si logramos exprimirle todo su potencial a la Monado, ¡nos sacará de más de un aprieto!

Sí, así funcionaban las cosas en la entrega original, pero entonces… ¿Qué cambia exactamente en esta edición con respecto a los combates? Pues para empezar, podremos ver durante los enfrentamientos ciertos indicadores (totalmente desactivables desde el menú del juego) que nos señalarán qué arte es más adecuada de usar para cada enemigo (por ejemplo, si estamos luchando contra un mekon, el juego nos recomendará usar cierta habilidad de la Monado para hacerles frente), ayudando así a que los combates se nos faciliten.

Otro aspecto importante a mencionar es el de los menús y las interfaces de batalla del juego, las cuales ahora lucen mucho más modernas y limpias que nunca, haciendo que podamos interpretar de mejor manera el transcurso de la acción que ocurre dentro del título, algo que es resulta sumamente agradecer y, que junto a los retoques audiovisuales (de los que os hablaremos en unos cuantos párrafos en profundidad), hacen de la experiencia algo mucho más grato.

Por último, no queremos dejar tampoco sin comentar otro cambio realmente destacable para los jugadores a los que les guste personalizar lo máximo posible a sus personajes, y es el de poder llevar el equipo que queramos sin que este condicione nuestro aspecto. En otras palabras, ahora podremos tener los atributos de nuestra indumentaria más poderosa sin tener que renunciar al estilo de nuestra ropa favorita. Todo un acierto.

Mejoras que se alimentan de lo aprendido

Si las mejoras de las que os hablamos en el apartado anterior os parecían buenas, ¡abrochaos el cinturón! Y es que solo son la punta del iceberg de la serie de incorporaciones que trae esta nueva revisión del clásico, estando la mayoría heredadas de otros títulos del estudio como el propio Xenoblade Chronicles 2, pero que encajan como un guante con la forma de disfrutar del título que nos concierne.

La primera de esas mejoras de la que os queremos hablar no es otra que de la existencia de un modo contrarreloj, el cual nos propondrá determinadas misiones para derrotar a hordas de enemigos en el menor tiempo posible, siendo calificados al final del proceso y obteniendo nopolitos (un tipo de moneda) en dependencia a nuestro rendimiento que posteriormente podremos intercambiar por trajes exclusivos para nuestros protagonistas, la mayoría la mar de originales y divertidos.

Otro añadido es la función de carrera automática, también incorporada en otros títulos del estudio, que nos permite recorrer grandes distancias sin tener que presionar ningún botón; un detalle que aumenta la comodidad al explorar. Y hablando de explorar; si no es lo vuestro y sois más de ir directos al grano, también tendréis disponible en el mapa del juego unos indicadores que harán como una suerte de GPS (totalmente desactivable a nuestra conveniencia, claro está), señalándonos el recorrido más directo para avanzar en la historia o completar las misiones secundarias que señalemos. ¡Se acabó eso de perdernos por el gigantesco Bionis!

Por otro lado, es importante señalar la incorporación de un modo relajado (desactivado por defecto) para quienes tengan menos experiencia en el género y busquen una partida más pausada y centrada en la historia. Sin embargo, tampoco se ha descuidado a los más veteranos, ya que también tendremos disponible en todo momento un modo experto que limitará la experiencia que nuestro grupo puede conseguir, permitiendo que nosotros decidamos por nuestra cuenta a qué nivel está nuestro equipo para enfrentarse a todos y cada uno de los enemigos.

Para finalizar con las mejoras añadidas, queremos mencionar la existencia de la Sala de Proyecciones, otra mejora más proveniente de la secuela que nos permitirá volver a disfrutar de todas las cinemáticas del juego, pudiendo modificar el tiempo y el clima de cada una a nuestro criterio para que cada acontecimiento porte consigo toda la intensidad que deseemos. Os lo aseguramos, ¡no tiene desperdicio!

Así, para cerrar esta sección queremos poner una pequeña pega que ya muchos conoceréis, y es que los añadidos incorporados en su día a Xenoblade Chronicles 3D no están presentes en esta entrega, lo que significa que por ejemplo, el amiibo de Shulk no tendrá ninguna función en especial, ya que directamente no será compatible de ninguna forma con el título.. Esto, sin embargo, tampoco es necesariamente malo, ya que hace que la antigua versión para la consola portátil siga teniendo su encanto para aquellos que quieran disfrutar de una experiencia más clásica con el apartado visual antiguo. Aún así, es algo que no habría estado de más tratándose de algo a lo que definimos como una versión definitiva del título.

Una delicia audiovisual en toda regla

Ya que os hemos mencionado el apartado visual del juego en el anterior párrafo, aprovechemos para entrar en materia con él, ya que, viniendo de la entrega original de Wii, solo podemos decir que los cambios aportados son simple y llanamente maravillosos y, sin lugar a dudas, dotan de nuevas dimensiones a los momentos más épicos de la narrativa.  Y es que con unos diseños mucho más modernos y de aspecto más afín a la animación japonesa para el elenco, todo eso acompañado de unos escenarios grandiosos que se ven mejor que nunca, Xenoblade Chronicles recibe una actualización a los tiempos modernos que lo vuelve un deleite en toda regla.

Claro, como siempre, no todo es perfecto, y es que en un juego tan grande y con tantos elementos, siempre hay alguna que otra cosa que se podría cuidar un poco más. Por ejemplo, ciertas animaciones lucen algo robóticas, o por otro lado, determinadas texturas podrían recibir algo más de mimo (¡fijaos en Dunban cuando esté sin camiseta y ya veréis como notáis algo raro!), como las de algunos árboles o elementos naturales; cosas que realmente tampoco tienen demasiada importancia pero que no podemos evitar que nos llamen la atención.

Aún así, el verdadero talón de Aquiles viene en lo referente a los NPCs del título, los cuales no han sido demasiado trabajados y les hubiese venido bien alguna que otra capa de pintura para que no desentonaran tanto en un conjunto que, de cualquier otra forma, es exquisito y que, aunque no llegue al nivel de lo que entenderíamos como un remake propiamente dicho, supera con creces lo que podríamos definir como una remasterización.

Habiendo comentado esto, también conviene hablar de un tema que ha sido preguntado bastante por nuestros lectores, y no es otro que el rendimiento en modo portátil del título. Para empezar, queremos aclarar algo: es bastante similar al de Xenoblade Chronicles 2, lo que significa que no se puede decir que sea perfecto, ya que, como es normal y esperable, la resolución resulta algo menor de lo esperado que si jugamos con la consola conectada al dock (cosa que hemos hecho durante la mayor parte de la trama, ya que, ciertamente, una aventura de la talla de Xenoblade Chronicles merece ser disfrutada en la pantalla grande). Además, sumado a ese, hay algún que otro detalle que no podemos dejar tampoco sin mencionar…

En concreto, en batallas con numerosos enemigos o al girar la cámara demasiado rápido en grandes escenarios, hemos podido observar pequeños bajones de fotogramas por segundo que han durado unos instantes y que, si bien no han empañado la experiencia de juego de forma significativa, no dejan de estar presentes (fuera de eso, el juego corre a 30 fps bastante estables). Por último, queremos hacer un inciso en los tiempos de carga: cortos y prácticamente inexistentes, lo que hace que desplazarnos de una localización a otra del mapa mediante viaje rápido resulte mucho más cómodo que nunca.

Habiendo tratado el aspecto visual y técnico, podemos proceder a hablaros de otra de las grandes virtudes del juego y el que tal vez sea la favorita de muchos: su apartado sonoro. Y es que, para empezar, conviene aclarar que Xenoblade Chronicles: Definitive Edition nos deja elegir entre voces en japonés o en inglés que respetan por completo al elenco de la entrega original, con grandes interpretaciones llenas de sentimiento que proveen a la aventura de emoción, y frases míticas para el recuerdo que han trascendido dentro de la cultura popular del nicho de los juegos de rol, ya sea por sus divertidas ocurrencias (¡muchas de las cosas que Riki o Reyn no tiene desperdicio!) como por su epicidad intrínseca.

Ahondando en este último apartado tenemos que cerrar hablando de la banda sonora del juego: una prodigiosa colección de temas compuestos por una conjunción de genios de la industria de la talla de Yoko Shimomura (Kingdom Hearts), Yasunori Mitsuda (Chrono Trigger) o ACE+ (trío musical habitual en la franquicia), y que ahora cobran más fuerza que nunca con versiones con arreglos que hacen que todo suene de escándalo. Sin embargo, ¡los más nostálgicos no os alarméis! Ya que desde el menú del juego podréis seleccionar de igual forma la opción de escuchar la música tal cual estaba incluida en la entrega original. A fin de cuentas, da igual si eres de los que ha jugado a la entrega original o descubres Xenoblade Chronicles por primera vez. Os lo podemos asegurar, con la cantidad de temazos incluidos,  ¡todos los oídos estarán satisfechos!

Futuros Conectados: Melia en su máximo esplendor

Ha llegado la hora de hablaros de una vez por todas acerca del mayor añadido de la edición definitiva de Xenoblade Chronicles: su epílogo inédito, Futuros Conectados, que no solo ha venido a despejar la incógnita de qué es lo que sucede en el mundo del juego un año después de la conclusión de su narrativa original, sino también a ofrecer nuevos sistemas de juego que se distancian un poco de la entrega original, aunque conservando siempre su esencia para aportar frescura.

En concreto, en la trama (la cual tendrá de 9 a 12 horas de duración, aproximadamente), Shulk y Melia deciden tomarse un día libre para llevar a cabo una investigación que, por desgracia, termina accidentándose y generando que acaben envueltos en un conflicto que tocará muy de cerca a la joven éntida. Aún así, nuestro dúo no estará solo, ya que se encontrará acompañado por dos simpáticos nopon, Nené y Kino, dos de los numerosos hijos del legendario superpón Riki de la aventura original que, como hubiera hecho su padre en el juego principal, servirán de alivio cómico durante esta suerte de side story cuyo verdadero objetivo no es otro que profundizar en el personaje de Melia, el cual muchos seguidores de la franquicia sentían que podría haberse desarrollado algo más en el lanzamiento original y que ahora lo consigue con una historia bastante centrada en ella y en su papel como personaje real.

De tal forma, el escenario en el que se desarrollará casi toda la acción será el gigantesco Hombro de Bionis, un escenario que había sido eliminado en la entrega original de Wii pero que ahora vuelve para ser el foco de la acción, resultando ciertamente encantador y con un gran factor de exploración que hace que no nos cansemos de él y queremos explorarlo por todos los rincones (algo común dado el fantástico diseño de escenarios del juego).

Así, otro de los grandes reclamos de Futuros Conectados viene en la forma de sus novedades jugables: para empezar, olvidaos de las visiones para predecir los movimientos de los enemigos (esto tiene su justificación narrativa) así como de los ataques en cadena, los cuales han sido sustituidos por los combos ponspectores.

¿Y en qué consisten exactamente, nos preguntaréis? Simple y llanamente, por el mapa del juego estarán escondidos un conjunto de 12 ponspectores distintos (nopon divididos en tres equipos en dependencia de sus especialidades en combate) a los que tendremos que encontrar y ayudar en distintas misiones que nos pidan. Al hacerlo, se unirán a nuestro grupo, asistiéndonos en combate para que, cuando tengamos suficientes (al menos tres, uno de cada equipo) podamos llevar a cabo un poderoso combo que pondrá en aprietos hasta al más feroz de los enemigos. ¡Que tiemblen nuestros adversarios!

Pensando de forma crítica, tal vez las únicas pegas que podríamos ponerle a este epílogo serían, para empezar, la ausencia (no demasiado justificada) de ciertos personajes de la entrega original, así como el hecho de que narrativamente la historia se centre más en cerrar mediante pinceladas tramas que habían sido algo dejadas de lado al pasar a segundo plano en el juego original antes que hablar en demasía de lo que depara el futuro o centrarse en Shulk. Aún así, tenedlo claro: Si os gusta el personaje de Melia y teníais ganas de más contenido del juego original, esta historia original os encantará. Dejaos sorprender.

Para terminar, aclarar lo que venimos comentando desde las impresiones: aunque este sea un nuevo contenido al que podremos acceder nada más iniciemos el juego por primera vez, os recomendamos encarecidamente jugar primero a la entrega original, ya sea porque no habéis tenido el placer de disfrutarla todavía o porque no la tenéis fresca. ¿A qué se debe este inciso? Pues tiene su razón en que gran parte de los personajes que van a aparecer en esta nueva historia así como su contexto van a estar muy relacionados con aspectos que únicamente aquellos que hayan disfrutado de la entrega podrán entender. Así que, por muchas ganas que tengáis de lanzaros a la nueva aventura, ¡si no estáis seguros optad primero por la trama principal!

Una OBRA MAESTRA del género ha regresado

Xenoblade Chronicles: Definitive Edition es una auténtica joya que merecía una segunda oportunidad en Occidente tras el merecido triunfo de su secuela en Nintendo Switch y la popularidad que ha ganado la franquicia en los últimos tiempos. Y es que con una historia cautivadora que toca hondo, unas ideas innovadoras en cuanto a sistema de combate y exploración que marcaron a la industria y un apartado audiovisual exquisito que ha sido retocado para adaptarse a las condiciones actuales del mercado, poco más se puede pedir al que, sin temor a equivocarnos, definimos como uno de los mejores JRPGs de la historia y una cita más que obligatoria para todo fan de los videojuegos que aprecie las experiencias más exigentes y cautivadoras.

Por supuesto, también tiene sus sombras, como la repetitividad de gran parte de sus misiones secundarias o el hecho de que desentonen algunas animaciones y texturas con el excelente conjunto, pero, sin lugar a dudas, las luces de esta magnífica aventura justifican enormemente cualquier pega que podamos ponerle. No hay duda, es un hecho: existen pocos juegos que se pueda decir que dejen huella en quienes los juegan, y este es uno de ellos. Porque al final, Xenoblade Chronicles: Definitive Edition se resume a eso: La vuelta de una épica aventura que marca vidas. Un milagro cuya sola existencia demuestra que la industria va por buen camino y que el futuro de Monolith Soft brilla más que nunca. Que así siga siendo siempre.

Xenoblade Chronicles: Definitive Edition estará disponible a partir de este mismo 29 de mayo a un precio de 59,99€ tanto en formato físico como en formato digital por medio de la eShop de Nintendo Switch, ocupando un espacio de 13991,00 MB y contando con voces en inglés o japonés a elegir a vuestro gusto, eso sí, siempre con una muy cuidada traducción al castellano.

Por otra parte, Nintendo también pondrá a la venta en el mismo día una una edición especial que, además del juego en formato físico, incluirá un código de descarga con una selección de la banda sonora del título, un póster, un bonito disco de vinilo con motivos de la sagrada Monado y una caja metálica de lo más molona. Dicho todo esto, ya sabéis, elijáis lo que elijáis, ¡disfrutad de la experiencia, portadores de la Monado!

[Análisis] Xenoblade Chronicles: Definitive Edition para Nintendo Switch

Puntuación Nintenderos: Imprescindible

9.5
  • Historia:
  • Jugabilidad:
  • Gráficos:
  • Sonido:
  • Duración:
  • Multijugador:
Destaca en:
  • Una de las mejores historias de la industria del videojuego: profunda, hermosa e imperdible.
  • Un apartado audiovisual mejorado y absolutamente exquisito.
  • El retorno de una obra obligatoria para todo fan de los juegos de rol.
  • Numerosas mejoras e incorporaciones que optimizan la experiencia original.
  • Futuros Conectados, un epílogo inédito que desarrolla más al personaje de Melia.
Flojea en:
  • Muchas misiones secundarias pueden tornarse repetitivas, aunque son completamente opcionales.
  • Alguna que otra animación y textura podría haberse pulido un poco más.
  • La resolución en modo portátil requiere de algo más de optimización.
  • Los subtítulos con las voces en japonés a veces se hallan algo desincronizados.
  • La ausencia de compatibilidad con el amiibo de Shulk y sus añadidos.




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