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[Análisis] Rush Rush Rally Racing de WiiWare
PorSergio Tur  - 
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[Análisis] Rush Rush Rally Racing de WiiWare

En una generación donde predominan los gráficos realistas y el gusto por la alta definición, sorprende encontrar propuestas diferentes y que nos recuerden a aquellos tiempos en los que los videojuegos no competían por reflejar fielmente la realidad, sino por sorprender a través de su jugabilidad y diversión. Hoy en día, gracias a servicios virtuales como Xbox Live, PSN o WiiWare podemos recuperar dicho estilo a través de desarrolladoras con poco presupuesto pero con las ganas de las grandes multinacionales.

Bajo el envoltorio de un juego sin mayor pretensión que la de ser divertido (lo cual no es poco en los tiempos que corren), se nos presenta Rush Rush Rally Racing en WiiWare, desarrollado por la compañía RedSpotGames. Hasta aquí, podría tratarse de otro juego más en el amplio catálogo del servicio virtual, sin embargo, destaca el hecho de ser un nuevo juego para Dreamcast. Sí, este título ha sido desarrollado para Dreamcast en pleno 2012 y precisamente por sus limitaciones técnicas, podemos disfrutarlo en Wii por tan sólo 900 Wii Points. Sin embargo, ¿ofrece una verdadera experiencia divertida que incite a su compra?

Tras iniciar el juego por primera vez, observamos el mimo que han puesto en el propio menú del título. Encontramos gran diversidad de modos de juego, desde el clásico Grand Prix para un jugador, Versus, modo reto… en general un abanico de opciones que encajan dentro de esa premisa inicial que logran vender, y es que es un título que exprime su duración hasta los límites del propio jugador. A esta impresionante variedad de modos se unen detalles como un modo teatro o un sistema de logros al más puro estilo Xbox. Antes de valorar la experiencia de juego, es necesario agradadecer la labor de traducción que nos permite leer los menús en el idioma de Cervantes, con las facilidades que ello conlleva.

Ya inmersos en la experiencia de un jugador, todo el protagonismo lo cobra el modo Grand Prix, donde podremos desbloquear todos los extras. Desde las primeras partidas vislumbramos el cuidado que han puesto en los escenarios, los cuales con su aspecto en forma de dibujo completan un apartado artístico plagado de detalles. El planteamiento de las carreras corresponde al propio de un juego de rally. Nuestro deber será esquivar y tomar bien las curvas que se nos pongan por delante con el simple objetivo de llegar primero en la carrera. Puede parecer sencillo, sin embargo, tomar el control de un coche expuesto a imponentes obstáculos, curvas y otros elementos en pantalla como vacas o personas, no será sencillo. Y es que esa es otra de las bondades del título, su sentido del humor en forma de pequeñas sorpresas en los escenarios. Todo esto contrasta con una dificultad que, aunque ajustable, resulta tan endiabladamente complicada que se torna desesperante hasta en los niveles más bajos. Un reto constante que pone de relieve sus características arcade, las cuales no son aptas para todos los jugadores. En estos casos, la cruceta del mando de Wii no pone las cosas fáciles y se antoja insuficiente para el control que maneja.

Si el modo Grand Prix deja sensaciones agridulces para los menos habilidosos, el multijugador representa la otra cara de la misma moneda. Diversión y acción a raudales en un modo que soporta hasta cuatro jugadores en pantalla, mostrando caóticas situaciones que sacarán una sonrisa a más de uno. Incluso si decidimos enfrentarnos a los propios retos del título, podremos ingresar de forma online al ranking mundial con las puntuaciones de otros jugadores.

En las carreras que disputemos, observaremos la cuidada banda sonora que mantiene la esencia retro que promulga y que pone de relieve el sector de público al que va dirigido: jugadores con gran gusto por los arcade y con ganas de enfrentarse a un reto que no entiende de gráficos.Por todo esto, no sería justo valorar este juego como otro título más dentro del extenso catálogo de WiiWare. En este caso hablamos de un juego nacido en Dreamcast y sin mayores pretensiones que las de ofrecer diversión y superación a los jugadores que se enfrenten a él. Olvida lo que has visto en estos últimos diez años. Seguramente si fuiste un poseedor de la consola de SEGA valores aún más la calidad del título, si no, no deja de ser una apuesta diferente y acertada para el que busque precisamente lo que sugiere.

 

 GRÁFICOS: Su apartado desenfadado y sin prejuicios junto con los detalles que aparecen en pantalla son un punto a tener en cuenta. Sin embargo, no justifica la sencillez de muchos escenarios. 6

SONIDO: Una banda sonora con claro sabor retro dejará satisfechos a los más nostálgicos. 7

JUGABILIDAD: Endiablademente divertido y con retos muy arcade. Sin embargo, la cruceta del mando no aporta precisión al control. 7

OTROS: Su extensa variedad de modos de juego, la posibilidad de consultar otras puntuaciones en el ranking online o los variadísimos extras ofrecen una experiencia de juego tan extensa como quiera el jugador. 8

NOTA FINAL: 7

 

 

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