[Análisis] GoNNER




Publicado por Fernan
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Lo bueno: Cada partida es completamente nueva, aspecto visual fresco y atractivo, la respuesta y control del personaje es genial, el modo Desafío diaro es buena idea para hacernos volver a jugar y el juego tiene un precio muy competitivo además de enganchar.
Lo malo: Dificultad elevada casi a nivel héroe, el juego ganaría mucho con un modo multijugador local, echamos en falta un mayor cuidado en el sonido y en la configuración del control.

Enchufamos la consola. Comenzamos arrancando el juego. Tras la típica sucesión de logos llegamos a la pantalla de inicio. Pulsamos un botón. Bien. El menú de siempre. Nueva Partida. Está claro. De pronto, nos llena la pantalla una imagen de lo que parece ser una ballena y unos personajes igual de siniestros que simpáticos. Bueno, todo normal, no tiene mala pinta. De pronto cae algo del cielo. ¿Qué es eso? Parece algo líquido como si fuera una gota. Nada, esperaremos acontecimientos. De pronto se pone en pie. Sí, una gota puesta en pie, con sus dos piernas. Flipa. Ahora aparece un icono representando el “mando perro” que nos indica que con el stick izquierdo puedes mover al personaje. Bien, nos movemos. Es raro moverse con un personaje así pero nos movemos. Vamos, al lío, ya verán estos… Ostras. Conforme voy avanzando se va iluminando la zona más cercana a mi personaje al mismo tiempo que el escenario se va creando. Mola, puede dar mucho juego. Es resultón. Seguimos que se nos pega el arroz. De pronto aparece una especie de cráneo. Espera… ¡Un cráneo! ¿Esto qué eees? No pasa nada, vamos a acercar posturas. Anda, si lo he cogido y además se incorpora en mi personaje. Madre mía, ahora “voy con cabeza” no va haber quien me pare. Llego a un precipicio y el icono de antes se ilumina y me enseña como saltar. El hueco es muy grande pero yo soy primo de Spider-man. Veeeengaaaa… llego, llego, llegoooo. No, nada. Voy de camino al infierno. Espera. Puedo resbalar lentamente por la pared. E ir impulsándome hacia arriba. Anda, si puedo hacer doble salto y todo. Toma ya, llegué al otro lado. ¿Y este palito que hay aquí? Cogido también, a este paso recogeré toda la basura que me encuentre. Aparece el icono otra vez. Toma yaaa, botóoon de dispaaarooooo. Ahora sí. Venid a mí. Continúo avanzando hasta que de pronto… aparece un ser rojo que ilumina en la pantalla toda su zona e impregna de color el suelo que le rodea. Va a mascar pólvora. Un par de disparos y explota en toda la pantalla como si lo hubiera destrozado. Es más, la explosión tiene forma de calavera, menudo pasote. Avanzo más. Aparece otro bichejo rojo al que le doy lo suyo. Vamos más adelante. Un gusano al final de la pantalla. Es grandote. Éste si que va a recibir. Uaaaaa. ¿Qué pasa? Toma máaaaas. No. Nada. Ni se inmuta. Espera, este gusano es verde, no es rojo como los anteriores. Me acerco a ver si podemos entablar una conversación seria ya que nadie por aquí me dirige la palabra. No hay suerte. ¿Será mudo? Me acerco más. Lo mismo tocándolo se activa algo y listo. Voy. Noooo. ¡Argh! Me ha comidoooo. Serás hijo de… Soy su digestión. De pronto aparezco al otro lado del gusano. Sí. Se detiene en toda la puerta de trasera del gusano (aquí me he puesto fino). Pulso un botón y… aquí empieza GoNNER.

Este juego indie viene directo desde el horno y gracias a Art in Heart, nombre que de antemano nos evoca que este juego va a tener mucho peso en su apartado gráfico. Buena bandera se ha marcado desde el nombre este estudio. También viene bajo el cobijo de Raw Fury, lo que nos indica que el juego y su estética va a tirar muy del rollo pixel, algo que caracteriza a esta distribuidora.

Historia

GoNNER es uno de los nuevos juegos que ya podemos encontrar en la eShop de Nintendo Switch. Desde el pasado día 29 de junio está disponible para todo el mundo que se atreva a hacerse con él. Resalto la palabra “atreverse” ya que nos lo pintan como un juego muy difícil y en el que vamos a morir cientos de veces. Lo constato. Es literal.

La historia de GoNNER se diluye un poco ante el espectáculo visual y atrevido que nos propone el juego casi a bofetadas. Además, tiene pinta que no es algo con mucho peso para sus creadores ya que aparecen pequeñas pinceladas durante la partida pero sólo son eso. Pinceladas. Por lo que narra la descripción de esta obra independiente se trata de un personaje llamado Ikk, el protagonista, que tiene que ayudar a su amiga y ballena voladora, Sally. ¿Cómo? Pues haciéndole un regalo muy especial. Dentro de toda esta coctelera narrativa también aparece por ahí la muerte, con la que parece que el personaje se lleva bien.

Estilo

Estamos ante un juego cargado de acción. Todo un roguelike de disparos y plataformas que nos ofrece partidas rápidas, en ocasiones frenéticas, y sobre todo coloridas. Gracias a su estilo, en GoNNER los escenarios se generan de forma aleatoria en cada partida por lo que promete que cada run que hagas van a ser distinto al anterior.

Su mecánica principal no tira de originalidad. Consiste en llegar desde un punto A a un punto B en unos escenarios plagados de enemigos que te lo pondrán más que difícil para llevar a cabo tu tarea. Enemigos de distinta forma (pero no color) cada uno con su propio patrón de movimiento y de ataque, además, no tienen mayor meta en su vida que acabar con la tuya. Y lo consiguen, claro que lo consiguen. Aparecen por todos lados y en gran número lo que termina armando una buena marimorena. Los enemigos comienzan a aparecer de forma escalonada en cada nuevo escenario hasta que en algún punto la cosa se va de madre y parece que hay una cena familiar y han venido hasta los primos de Burgos. Todo ello intentado no morir, estaba claro.

Señalar que si un enemigo entra en contacto contigo pierdes todos los accesorios que llevas encima. Situación en la que ves saltar tu cabeza, tu arma y tu accesorio. Momento en el que te quedas desprotegido y debes recuperar todo lo que has perdido antes que vuelvan a tocarte.

Se trata de un desafío constante para los jugadores más valientes. El juego te ofrece la posibilidad de “liarte la cinta roja en la frente” e ir a por todas o, por el contrario, hacer una partida más lenta y pausado. El estilo lo marcas tú.

La forma de ir aumentando tu puntuación será en función de los enemigos que mates en un tiempo limitado, lo que hará que realices ciertos combos y aumentes los puntos de tu casillero. Algo que no explica el juego es que cada cinco enemigos seguidos que elimines aparecerá en el escenario un objeto, parecido a una runa, que al recolectarlas podrás canjear por continuaciones de la misma partida, justo en el escenario donde has caído, o por nuevos objetos como cabezas, armas o accesorios.

Al terminar una partida puedes volver a jugar la partida con tu última configuración o puedes “visitar a la muerte” para así cambiar la configuración con la que has jugado. Sí, sé que suena un poco raro pero es tal cual te lo estoy contando.

Aspectos destacados

No os preocupéis, GoNNER ofrece algo más que disparar. El camino a la victoria depende mucho de la combinación que hagas de cabeza, arma y accesorio. Con las diferentes cabezas cambias la cantidad de vidas que tienes y alguna característica especial más. Con las distintas armas cambias la forma de disparo y la cantidad de unidades que tiene el cargador de dicha arma. En los accesorios cambia la cosa. Cada accesorio tiene una característica propia y cuando lo usas tiene que pasar un tiempo hasta que está disponible de nuevo. Los accesorios pueden otorgarte desde una recarga adicional siempre a mano, a un power-up que te hace dispara como un loco un espacio corto de tiempo, etc. Todas estas combinaciones están muy equilibradas ya que cuanto más potentes son los accesorios que llevas más influye el retroceso y el control en el personaje.

GoNNER tiene pequeños detalles para hacer disfrutar a los más puntillosos. Al visitar a la muerte todo el juego se transforma en blanco y negro para enfatizar la situación en la que estás. También presenta objetos ocultos para que así el juego tenga un punto de exploración y vayas atento a localizar esos secretos. No voy a revelaros todos los aspectos ya que lo divertido es que los descubráis por vosotros mismos.

Si su modo principal no termina de convencerte paso a comentarte que el juego tiene un modo de  prueba diaria donde demostrar cada día tus habilidades hasta que te hagan besar el suelo. Esa puntuación se colocará en un ranking. Las pruebas son muy variadas, locas y atrevidas, además cambian cada día proponiendo algo nuevo. En ocasiones, la prueba diaria es en un solo color para hacerte la vida más complicada. ¿Estás preparado para llegar a la cima del ranking? El reto es más que complicado.

Gráficos y sonido

Si hay un aspecto que destacar es que GoNNER entra por los ojos. Su descuidado (y muy cuidado) aspecto visual es toda una maravilla. Se nota que tras este juego nos encontramos con autores verdaderamente preocupados de la estética y la animación.

Los gráficos contrarrestan un aspecto visual realizado con pixel-art con animaciones muy cuidadas que no dejar reposar la pantalla ni un segundo. Estética de antaño pero con recursos que nunca antes se habían arriesgado a usar, y claro, esta obra logra en ocasiones unas explosiones visuales que te dejan embobado, momento que tus enemigos intentaran aprovechar.

Podemos apreciar un uso muy inteligente del color, al mismo tiempo que la paleta cromática está muy limitada en cuanto a tonalidades. Descubriremos que el juego está pensado para marcarte cromáticamente las diferentes zonas, marcando dónde está el jugador y resaltando en rojo donde están los enemigos. El escenario carece de color y absorbe de forma magistral el color del personaje más cercano, ya sea el protagonista, un personaje secundario o un enemigo. Ocurre lo mismo con los disparos, las explosiones o cualquiera de los objetos que puedes recoger. Cada uno tiene un color característico y al inundar la pantalla puedes apreciar de forma más óptima cada uno de los elementos que hemos descrito.

Los pocos colores que luce GoNNER brillan más que nunca en Switch gracias al contraste que tiene su pantalla. Lo que hace que, junto a su dinámica forma de juego, disfrutar esta obra en modo portátil sea toda una gozada.

Su apartado sonoro encaja de forma correcta con el resto del juego. Nos encontramos con efectos que aunque no destacan especialmente acompañan al juego en todos sus aspectos.

Jugabilidad

La jugabilidad de GoNNER es tan sencilla y rápida como efectiva. Jugar a este juego es un gozo, además nos presenta un control preciso que responde de forma rápida a cada una de nuestras acciones. Aparte de controlar el movimiento del personaje con el stick o la cruceta tenemos el clásico botón para saltar (se puede realizar hasta doble salto), un botón para disparar el arma que llevemos y otro botón para recoger cosas del suelo y para usar el accesorio que tengamos en ese momento.

Dentro de todas las combinaciones posibles de machacar los botones que he comentado, también hay que señalar que se pueden eliminar a los enemigos saltando encima de ellos. ¿Será un guiño a nuestro fontanero favorito?

Pero no todo iba a ser tan bonito y en este aspecto es donde a GoNNER podemos ponerle algún negativo. Su jugabilidad es buena pero un par de cosillas hubieran redondeado un poco más este título tan canalla. Uno de esos puntos es no poder organizar los controles a nuestro gusto dentro de las opciones. A ver si hay suerte y en futuras actualizaciones nos implementan esta opción.

Por otro lado, el juego carece en ciertos puntos de una explicación más detallada de sus mecánicas, que terminas descubriendo gracias al incómodo ensayo y error. Un tutorial un poco más amplio al inicio del juego hubiera sido más que suficiente. Ditto (creador del juego), apúntate bien esta sugerencia.

Conclusiones

Con GoNNER estamos ante un gran juego indie que posee una mecánica tan simple y rápida como efectista, además no debemos olvidar que nos ofrece una partida completamente distinta  a la anterior cada vez que vamos a jugar.

Su aspecto gráfico sigue el mismo camino, es simple, sin grandes riesgos técnicos pero es una maravilla visual. Su diseño colorista apoya (y de la mejor forma) a que la vertiginosa jugabilidad de GoNNER sea más sencilla al percibir los diferentes elementos en una pantalla más que cargada. Además, su cuidada y barroca animación hace que te sumerjas en la partida. La pantalla de tu Switch recibirá grandes sacudidas con todo lo que sale en pantalla. No hay nada quieto un segundo y la vibración de Switch ruge como nunca para acompañar aún más esa inmersión.

Eso sí, sigo sin llegar a explicarme como no han incluído un modo multijugador local para potenciar aún más la diversión que ofrece este título.

Podemos resumir toda esta obra con el eslogan típico: menos es más. Pero lo menos está tan bien hecho que se convierte en más. Mucho más. Sin duda estamos ante un buen juego a un precio inmejorable y que no puede faltar en tu consola para echarte unas partidas frénicas y divertidas sea cual sea el momento.

GoNNER ya está disponible en formato digital en la eShop de Nintendo Switch desde el pasado 29 de junio a un precio de 9,99€. Necesita en vuestra consola un espacio libre de 300MB para su descarga e instalación.

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