[Análisis] Voez




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Publicado por Xavier Solé
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puntuación nintenderos

8.0

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Lo bueno: Una dirección de 10 tanto en el diseño de niveles como de la interfaz del menú de selección. Juego que da sensación de refinado, elegante.
Lo malo: Una pantalla más pequeña cuadra mejor para este título que la de Nintendo Switch.

A primera vista este es un título inofensivo del género musical en el que hay que tocar la pantalla a modo de piano. Diseño impecable: es nítido, claro y bonito. Nada hacía presagiar un lanzamiento un tanto polémico. Sin embargo, la salida de este título a Nintendo Switch ha traído consigo controversia debido a su naturaleza portátil. Voez solo se puede jugar mediante la pantalla táctil de Switch y, por lo tanto, rompe con la filosofía de base de la consola de poder llevarte el juego del salón al autobús.

Al ser un título menor dentro del catálogo de la consola, la polémica no ha trascendido mucho. No imagino ningún juego de Nintendo basándose exclusivamente en el modo portátil de la consola. Los juegos solo portátiles serán third parties como Voez que estén portados del mercado móvil.

Este mercado tiene mucha competencia y los usuarios rara vez pagan 20 euros para jugar, que es el precio de salida de Voez. Así que se ha decidio llevarlo a un consumidor más justo, el de las videoconsolas.

Un juego musical hecho con buen gusto en el oído y la vista

Hay algo que podemos decir de incio: no hay otro juego musical que tenga el buen gusto de este tanto en el diseño de niveles (géneros musicales variados, divertido sistema de notas) ccomo en el diseño artístico global del juego (interfaz, viñetas manga, etc.). Podemos decir que el gusto ha estado presente en otros dos sentidos: el oído y la vista.

Lo primero que se encuentra el jugador al abrir el archivo del juego (recordemos que solo se encuentra en formato digital) es un pequeño vídeo introductorio con la canción insignia del título, Colorful Voice, y algunos ambientes y situaciones urbanas recreadas en estilo anime. Estas situaciones las protagonizan personajes jóvenes, relajados, que claramente viven sus vidas influenciados por la música, ya sea como músicos o simplemente como consumidores. El motivo del clip de incio es obvio: el usuario relaciona el producto que tiene en sus manos con juventud, dulzura, amor, delicadeza, serenidad, plenitud. Todos estos conceptos vitales son afines en la satisfacción de querer dedicarse a lo que uno quiere, de manera romántica, ejemplificados en Voez en el joven que encamina su labor como profesional en la universidad.

Hay otro elemento que destaca de este clip de inicio. Este es el móvil. Todos los protagonsitas acuden a este objeto como vía de transmisión musical que, recordemos, es la que les traerá la serenidad, delicadeza, etc. Es en este punto en el que el usuario de Switch se lleva una primera sorpresa. ¿No deberían estar todos jugando con la plataforma de Nintendo en vez de en el móvil? Voez lleva en el mercado de dispositivos inteligentes algunos meses, así que esta versión es un port. Parece una tontería que apuntemos esta información en el análisis; sin embargo, observando la estrategia tan inteligente que llevaron a cabo en su versión original, es de justicia recordar al lector que esta estrategia no dará los mismos frutos en esta versión.

Después de ver el clip introductorio se nos presentará el menú. Es sencillo a más no poder pero está diseñado por grandes talentos. El talento sobersale en cuestiones estéticas: disposición de los elementos en triángulos sobre un fondo predominantemente blanco, con líneas finas y todo armoniosamente ordenado. Resaltamos de nuevo: delicia a nivel visual.

No obstante, como hemos dicho, el menú es sencillo. Las opciones son pocas: jugar, cambiar el idioma, cambiar nuestro logo y repasar las viñetas que incluyen y amplian los ambientes y las situaciones que se presentan en la introducción. Y ya. Puesto que el juego te deja hacer poco más que jugar, pasemos pues a valorar el juego en mayúsculas.

¡Más de 100 canciones!

Hay que destacar el número de canciones en grande porque es el gran activo de este título. Son más de 100 canciones disponibles desde el incio con tres dificultades cada una. La cantidad de contenido que ofrece es generosa. Y por su naturaleza arcade -esto es, hay que superar las propias puntuaciones- es muy rejugable.

La música es de corte moderno y asiático. Música J-Pop, Tecno, alguna balada. Las letras están mezcladas entre chino, japonés e inglés en el típico popurrí musical al que nos tienen acostumbrados los compositores asiáticos. Un dato: hay compositores japonenes o taiwaneses. Además, entre las más de 100 canciones que incluye el título están las de la última actualización de la versión del juego en móviles.

Los niveles son una sofisticación del género musical que conocemos tan bien de la mano de Guitar Hero o Rock Band. En esta ocasión tocaremos una especie de piano (aunque a veces no necesariamente toquemos un piano o un instrumento en concreto) que está representado en la pantalla de la consola.

No se trata de teclas, atención. Los niveles están compuestos en siete espacios distintos que más o menos los reconocemos como teclas que, sin embargo, pueden cambiar de forma en cualquier momento. La idea es que la melodía modifique la forma de nuestro pseudoteclado para incluir un reto visual además del reto auditivo.

Para entender lo explicado en el párrafo anterior hay que aprender cómo funciona la mecánica básica de Voez. En resumidas cuentas, el jugador ve desplazarse de arriba a abajo pequeños rombos que simbolizan las notas. El espacio de acción de este está abajo del todo. Cuando los rombos coinciden con el espacio de acción mencionado, el jugador debe pulsar. Los trucos visuales que mencionábamos pueden ser entre cambios bruscos en la posición de algunas notas o notas que habrá que desplazar horizontalmente, entre muchos otros.

La disposición de los dedos es confusa. Parece obvio que la posición natural debe ser la de los pulgares, pues nunca habrá que pulsar más de dos notas a la vez. Sin embargo, el tamaño de la pantalla dificulta la labor. Por ello, el jugador puede probar pulsando notas con ocho dedos (obviando los pulgares), de manera más parecida a un piano. Pero esta opción resulta menos natural. Sea como fuere, está claro que el juego se pensó para pantallas más pequeñas como las de cualquier teléfono móvil. Detalle que claramente hay que tener en cuenta.

Finalmente añadiremos un apunte para el que esté interesado con las viñetas que hemos mencionado en el último párrafo del apartado anterior. El el menú tiene, entre jugar y modificar el idioma, un espacio llamado diario (diary en la versión inglesa oficial de la región europea). En este se podrán ver viñetas que transmiten las distintas historias que confluyen en un ambiente urbano y universitario actual. Algunas están acompañadas con texto (recordemos, en inglés o otros idiomas asiáticos). Para verlas todas habrá que desbloquearlas con buenas puntuaciones en las canciones. Es un pequeño incentivo a que el jugador se anime a completar las más de 100 canciones en los tres niveles de dificultad. 

Conclusiones

Nintendo Switch cubre parcialmente el espacio del género de videojuegos musical con Voez, una propuesta muy cuidada, sofisticada y bonita que plantea retos a todos los niveles de dificultad. Al cubrir este espacio se abre una brecha en la filosofía de base de la consola, que la convirtía en una consola de sobremesa y portátil para cualquier juego. Recordemos que Voez solo estará disponible en modo portátil.

Voez es un muy buen juego, sobre todo en su versión para móviles. Su adaptación a Switch tiene un pequeño pero: el tamaño mayor de la pantalla de la consola de Nintendo dificulta el posicionamiento de nuestros dedos al tocar las notas.

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